La funcion, u obra, de la mujer

“Asimismo que las mujeres se atavíen de ropa decorosa, con pudor y modestia; no con peinado ostentoso, ni oro, ni perlas, ni vestidos costosos, sino con buenas obras, como corresponde a mujeres que profesan piedad.”‭‭1 Timoteo‬ ‭2:9-10‬ ‭RVR1960‬‬

En la entrada previa, comentabamos que cada persona delante de Dios tiene una función u obra. Vimos lo que Pablo, inspirado por el Espiritu Santo, nos revela que es lo que Dios quiere para el hombre: que levante manos puras o santas, y que ore en todo lugar sin ira ni disensión.

Ahora comenzamos una seccion que va, al igual que la anterior iba explícitamente al hombre, explícitamente a la mujer. Veremos algunas cosas que se mencionan en este pasaje de cual es el objetivo de cualquier mujer que profesa piedad.

En la primera frase, tenemos dos palabras que son inusuales, ya que una (la que se traduce ropa) solo sale una vez, y la que se traduce como decorosa ¡sale dos! En el griego no tenemos un verbo como en castellano sale se atavien, sino que es un nombre con un adjetivo: en katastole kosmio, o en la vestimenta ordenado, ya que la palabra kosmos es “estar en orden”.

Antes de esto, por eso, me gustaria señalar, que Pablo antes de comenzar esta seccion, deja claro que las mujeres deben tambien orar. Esto lo hace mediante las primeras palabras de el texto: asismismo tambien las mujeres. Lo que procede no es más que añadir a lo que ya ha establecido antes. No es que la mujer no deba orar, sino que debe orar de esta forma (conforme a una mujer que profesa la piedad) y externamente tendrá estas marcas de piedad.

La otra palabra para decoroso no sale en nuestro texto, va justo delante de el negativo de los peinados ostentosos.

Ahora llegamos a las dos palabras que muchas veces hemos oído ya: con pudor y modestia. La palabra pudor a mi me suena a lavado o aseado. En realidad la RAE dice que es “honesto, modesto, con recato.” Esta ultima tiene mas sentido con el Griego, que indica que es con vergüenza. La segunda palabra es incluso mas identificatíva: es la palabra sophorsune  y quiere decir: claridad de mente, cordura, autocontrol. Solo sale tres veces en el NT, dos veces en este pasaje (una aquí y otra abajo en el versículo 15) y también en Hechos 25.26: Mas él dijo: No estoy loco, excelentísimo Festo, sino que hablo palabras de verdad y de cordura. 

Da mucho más que “modestia”, ¿verdad? Habla de la vestimenta apropiada para cada momento, sin pasarse, ni quedarse corto. Habla de usar la cabeza. Es una moderación aplicada a una situación en concreto.

¿Entonces, que es lo que deben llevar las mujeres? Pues Pablo lo indica más adelante: lo que a estas mujeres que profesan temer a Dios las debe resaltar son sus buenas obras. No debe ser su atavío, de hecho se deben vestir para que eso no llame la atención de lo que esta haciendo.

No creemos que las buenas obras nos llevan al cielo, pero si que nuestro caracter y vida deben rebosar de buenas obras, porque por eso fuimos creados:

  • Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos. (Mt 5.16)
  • Había entonces en Jope una discípula llamada Tabita, que traducido quiere decir, Dorcas. Esta abundaba en buenas obras y en limosnas que hacía. (Hch 9.36)
  • Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas. (Ef 2.10)
  • Que hagan bien, que sean ricos en buenas obras, dadivosos, generosos; (1 Tim 6.18)
  • presentándote tú en todo como ejemplo de buenas obras; en la enseñanza mostrando integridad, seriedad, (Tito 2.7)
  • quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras. (Tito 2.14)
  • Palabra fiel es esta, y en estas cosas quiero que insistas con firmeza, para que los que creen en Dios procuren ocuparse enbuenas obras. Estas cosas son buenas y útiles a los hombres. (Tito 3.8)
  • Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras; (Heb 10.24)
  • manteniendo buena vuestra manera de vivir entre los gentiles; para que en lo que murmuran de vosotros como de malhechores, glorifiquen a Dios en el día de la visitación, al considerar vuestras buenas obras. (1 Ped 2.12)

La función, u obra, del hombre

“Quiero, pues, que los hombres oren en todo lugar, levantando manos santas, sin ira ni contienda.”‭‭1 Timoteo‬ ‭2:8‬ ‭RVR1960‬‬

Aqui nos encontramos con una petición que hace Pablo especificamente a los hombres. El griego nos ayuda a entender que si, especificamente habla de los hombres varones masculinos. Podríamos pensar que la Biblia (o Pablo) es machista, al separar el hombre y la mujer, pero como ya hemos comentado en alguna otra ocasion: Dios no hace accepción de personas, pero si que cada persona tiene su función y lugar en la estructura que El ha creado. Eso no quiere decir que sean mejor o peor, que no lo son, porque todos somos creados por Dios. Y a mi me resulta curioso que nos cuesta tanto este concepto, ya que lo practicamos a diario en empresas, con personas que tienen un lugar de autoridad, etc. 

¿Pues, que les dice? Este versículo es el que acaba la sección de la oracion, no el que empieza la seccion sobre la mujer, como en algunas Biblias ha sido editado. Dice que “quiere” – y es una palabra de querer intenso, es algo que realmente desea ver en las vidas de estas personas. Es casi un mandato.

Pablo quiere que oren en todo lugar. ¿Que beneficio te trae orar en todo lugar? Esto te identifica como un creyente, un cristiano que busca de Dios y anhela de Dios, y  esta procurando llevar su vida para que agrade a Dios. Es una buena forma de alienizarte de aquello que es malo, vicioso y destructor.

Si oras en el trabajo, ¿cuales pueden ser las consecencias? Que alguien pregunte por tu razon de orar, y eso trae una conversación de Dios y del evangelio, y el Señor te ha dado una oportunidad mas de hablar de El. Tambien tenemos que darnos cuenta de que Pablo esta hablando a personas que venian lo mas seguro de un transfondo, o habian visto a los judios practicar la oración. 

Hablando asi, hay veces que creo que los cristianos nos metemos miedos tontos a nosotros mismos, cuando pensamos en nuestra vida espiritual y lo que eso genera. Decimos cosas como “no quiero hablarle de Cristo por lo que me pueda pasar en mi trabajo” – sin darnos cuenta de la gran ofensa que acabamos de hacer a la Cruz! O “no quiero orar porque me echaran del trabajo” – en serio? Si te echan de tu trabajo es porque Dios lo ha querido, y tu has tenido el privilegio de sufrir por Cristo! Tanto hablamos de ello, como algo que estamos dispuestos a hacer…pero luego en la realidad, perdemos el valor. 

Hay una cosa que nos indica en como debe estar el corazon, por eso, y es el adjetivo  santo. Debemos orar levantando manos santas. Para nosotros en el siglo XXI la palabra santo tiene una conotacion de idolo, o de supercreyente. Sin embargo, es una palabra que significa santo, pio, devoto, amado de Dios. Levanta manos pias, levanta manos devotas, levanta manos, que son amadas de Dios. Este entendimiento nos ayuda a ver el caracter de lo que Pablo indica. No es santidad reverencial, sino una dedicacion correcta por el objeto de la adoracion. 

Las ultimas dos cosas que vemos aqui son que deben faltar dos cosas de la oracion: la ira y la contienda.

La ira es la palabra orge. Esto no es un pronto, ni un enfado ocasional. Habla de un enfado decidido. Es algo que en tu corazon ya tienes decidido contra alguien, por las ocasiones de roce que has tenido. Es un disposicion continua de enfado hacia algo o alguien que piensas que esta equivocado. 

La contienda es la palabra dialogismos. Esta es la definicion de dialogismos: “un razonamiento que es de uno mismo y por lo tanto confundido, especialmente malo porque contribuye a reforzar en los demas a quedarse en su prejuicio original.”

Si tienes cualquier de estas dos cosas, ¡no estas orando como Dios quiere que ores! En nuestra busqueda de lo que Dios quiere, no pasemos por alto estos dos importantes impedimentos, y siguamos buscando la pureza devota en nuestro andar con y oracion a Dios.

Y para que la iglesia funcione hace falta….

Exhorto ante todo, a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias, por todos los hombres; por los reyes y por todos los que están en eminencia, para que vivamos quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad. 1 Tim 2.1-2

Muchos libros se escriben, conferencias habladas, y mensajes predicados sobre el tema de arreglar o mejorar la Iglesia. Pablo en el capítulo 1 ha estado hablando con Timoteo sobre su necesidad de mandar a algunos que se estaban extraviando. Finaliza ese capítulo reiterando lo mismo. En el segundo capitulo, Pablo comienza diciendo:  Παρακαλῶ οὖν πρῶτον πάντων (Exhorto por tanto, en primer lugar). Debemos recordar que la división de capítulos no estaba hecha por Pablo, sino que fueron añadidos despues. Le esta diciendo a Timoteo algunas cosas que hacen falta para que esta doctrina funcione correctamente, y sea prospera por la causa que fue dada.

Muchas personas han escrito sobre las diferencias de las cuatro palabras que Pablo usa aquí, y verdaderamente, es algo que se podria estudiar. Pero quiero concentrarme en lo que las une, en vez de lo que las distingue.

Lo que las une es un corazón que esta buscando y queriendo unidad. Es de un corazón  que esta rogando, orando, intercediendo y dando gracias…pero no “por Dios” ni “por lo que tienes” ni por nada similar. Dice “por todos los hombres”. Esto supone un nivel de madurez y humildad que es pedido que Pablo ya hace bien (obviamente inspirado por el Espíritu Santo) en ¡ponerlo la primera cosa para tener!

Quizas nos iría bien verlo de la siguiente forma:

  • rogando por todos los hombres
  • orando por todos los hombres
  • intercediendo por todos los hombre
  • dando gracias por todos los hombres

Se ve diferente, puesto así, ¿verdad? La intensidad con la que Pablo esta exhoratando es casi abrumante. Esto realmente nos indica que si no estamos orando, hay algo que falta, y no es una pieza pequeña. No podemos pensar en la oración como un vehículo para conseguir lo que queremos o incluso para desahoganos. Es una vía divinamente establecida para que el creyente tenga la oportunidad de crecer, menguando.

Si miras el siguiente versículo, te darás cuenta de algo más. Pablo no solo dice “todos los hombres” sino que también dice que hay que rogar, orar, interceder y dar gracias “por los reyes y por todos los que están en eminencia.” ¡Ahora si que entramos en verdadera humildad! ¡Temas de política!

Recuerda que la palabra que Pablo usa aqui es basilea y que se traduce como rey en casi todo el Nuevo Testamento, también se usa para emperador. ¿Te das cuenta de lo que Pablo esta diciendo? Realmente, ¿nos damos cuenta?

Pensamos que lo tenemos tan mal, con los gobernantes y presidentes actuales, pensamos que tenemos nuestros derechos y debemos protegerlos con protestas, pensamos que es licito alzar la mano y rebelarnos: pero no es lo que vemos en este versículo: “para que vivamos quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad.” 

El objetivo de toda clase de oración por los reyes y personas en eminencia, incluido, si lo hubiera, un dictador o emperador es este: vivir quieta y reposadamente. Esto es “sin disturbios, sin conmoción externa” y luego la palabra para reposadamente es “constante o estable por medio de una paz interna que Dios da.” O sea, que no nos debe afectar todo lo que se nos rodea, físicamente, por causa de la oración que hacemos por estos en eminencia.

Es una vida sin altibajos. Es una vida en constancia. Es la vida que Dios quiere para nosotros, viviendo en honestidad y piedad, en verdad y santidad.

La práctica hace la perfección

Sabemos que todo aquel que ha nacido de Dios, no practica el pecado, pues Aquel que fue engendrado por Dios le guarda, y el maligno no le toca. (‭1 Juan‬ ‭5‬:‭18‬)

Recuerdo cuando era pequeño que mis padres me habian puesto para hacer clases de piano. Habian muchas veces que no me salia lo que el profesor me pedia, y me frustraba. Recuerdo claramente, como aquel que dice, como si fuera ayer, a mi madre diciendome: “No te preocupes, practíca, practíca, practíca, porque la práctica hace la perfección.”

Juan en este versiculo, y en tres otros en la epistola nos habla de practicar algo. La palabra que el usa es poieo, aunque en este versiculo (5.18) no aparece como tal, sino que esta vinculado a la palabra para pecado (ἁμαρτάνει, hamartanei) en presente continuo tercera persona.  Poieo es una palabra que significa muchas cosas, pero a nivel simple quiere decir “hacer” – es algo que tu creas.

En 1 Juan 1.6 nos recuerda que “si decimos que tenemos comunión con él, y andamos en tinieblas, mentimos, y no practicamos la verdad;” – no podemos decir que tenemos comunión con Dios y hacer lo opuesto con nuestras vidas, nuestro caminar diario, nuestra conversación. Nos dice este versículo que somos mentirosos.

No ponemos en practica la verdad.

No aguantamos que nadie nos llame mentiroso. Justamente en la ultima semana he oido a dos personas decir: “Yo no miento.” Que palabras tan peligrosas, ya que tantas veces, si tienes que asegurar que no mientes, quizas eres culpable, en mas de alguna ocasión, a no decir toda la verdad.

1 Juan 3.8-9 nos habla de el practicar lo opuesto, el pecado, en vez de practicar la verdad.

“El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo. Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios.”

Nos dice que Cristo vino para deshacerlasobras del Diablo y después nos indica que el que realmente ha nacido de Dios, el que realmente es Hijo suyo, no puede pecar. Este constrañimiento personal, el pensar, “Yo no puedo hacer tal cosa, me es imposible” es lo que Dios busca de nosotros.

Sin embargo, cuantas veces vamos nosotros a buscar el pecado, porque realmente no estamos en comunion cercana, o deseando completamente a Dios.

Y aquí encontramos algo realmente asombroso y alentador, al mismo tiempo. Vemos que a final de este versiculo nos dice que  “pues Aquel que fue engendrado por Dios le guarda, y el maligno no le toca.” Sin embargo, si miramos el griego, nos dice algo un poco diferente:

οιδαμεν→Sabemos/hemos sabido οτι→que πας→todo ο→el γεγεννημενος→ha sido nacido εκ→de/del/procedente de/(de en) του→el θεου→Dios ουχ→no αμαρτανει→peca/está pecando αλλ→sino ο→el γεννηθεις→nació/(ha nacido)/habiendo sido nacido εκ→de/del/procedente de/(de en) του→el θεου→Dios τηρει→guarda/está guardando εαυτον→a él mismo και→y ο→el πονηρος→Maligno ουχ→no απτεται→toca/está tocando αυτου→de él

Lo qe nos indica este vversiculo no es como nos dice en la versión del 1960, sino más  correctamente en la version del 1909:

Sabemos que cualquiera que es nacido de Dios, no peca; mas el que es engendrado de Dios, se guarda á sí mismo, y el maligno no le toca.

El enfasís cambia radicalente. Ahora, en vez de estar, de alguna forma, cómodamente, descansando en los brazo de Jesús, tenemos que guardarnos a nosotros mimos. Esto no es nada nuevo en la Escritura, y simplemente por citar un versiculo, tenemos este:

Santiago 4:7Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros.

No te acerques al pecado, guardate a ti mismo. Asegurate que estas andando conforme a la ley de Dios, y siguiendole en todos tus caminos. 

Sin esperanza por tu pecado

Si alguno viere a su hermano cometer pecado que no sea de muerte, pedirá, y Dios le dará vida; esto es para los que cometen pecado que no sea de muerte. Hay pecado de muerte, por el cual yo no digo que se pida. Toda injusticia es pecado; pero hay pecado no de muerte. (‭1 Juan‬ ‭5‬:‭16-17‬ RVR1960)

En el mundo cristiano en el que hemos crecido, hay una falta importante en la presentacion de el evangelio y de la responsabildad del creyente con Cristo. Hoy en dia se asume muchas veces “una vez salvo, para siempre salvo“, pero si es asi, ya podemos tirar el libro de 1a Juan por la borda.

 ¿Cuantas veces no hemos visto ya que tenemos que permanecer en Cristo? ¿Cuantas referencias nos han hablado “si hacemos esto” habrá un resultado?

No, podemos decir con absoluta certeza que no es cierto que una vez seas salvo, seras salvo para siempre. Mas bien, debemos trabajar nuestra salvacion con gozo. Somos vasijas que se estan formando a imagen de Cristo, y no podemos pensar que “hemos llegado” y que ya no tenemos que intentar aprender, corregir, cambiar o escuchar mas.

Que triste seria llegar a tal punto. Es triste por varias razones: Se nos dice que no es hasta que lleguemos al cielo que seremos “como El es” y por lo tanto no podemos pensar que aqui seremos completos; y es triste por la actitud que conlleva el pensar esto. De normal lleva una actitud de altaneria, de falta de fe y de autosuficiencia. No hay dependencia en la gracia, la misericordia y la bondad de Cristo.

Y eso nos hace confiar en nuestras propias fuerzas. Y fallamos, caemos, no tenemos victoria porque no buscamos SU ayuda.

Y nos cansamos y nos impacientamos por algo mejor. Y no nos damos cuenta que algo mejor si que esta a nuestro alcance si siemplemente  nos entregamos de lleno a El.

Aqui en estos versiculos nos hablan de la peticion de un hermano por otro. Recuerdas que en los versiculos anteriores, Pedro nos instaba a la oración y hacia la confianza que tenemos en Dios, que si pedimos en Su voluntad que El nos oye…ahora nos da una petición inmensamente importante.

¿Que pasa cuando ves a alguien en pecado? ¿Cual es tu reaccion a ver a tu hermano hacer algo que claramente sabes que esta mal?

Quizas te alegras, como el fariseo, que no eres como “uno de esos.” Quizas rapidamente tienes la necesidad de ir a contarlo a alguien como una “noticia”. Quizas no sabes que hacer.

Estos versiculos nos dicen que si oramos por ellos, Dios escucha nuestra oración. ¿Sabes porque? Porque es la voluntad de Dios que todos vengan “al arrepentimiento.” Y como esa es su voluntad, cuando oramos, recibiremos.

Sin embargo, hay algo aqui que esta en nuestro camino, y son las palabras “pecado de muerte”. Ha confundido y preocupado a muchos, que que quizas la duda sale ¿Es este pecado o aquel otro pecado un pecado de muerte?

La respuesta la encontramos en el siguiente versiculo:

Toda injusticia es pecado; pero hay pecado no de muerte. (‭1 Juan‬ ‭5‬:‭17‬)

No hay distinciones de pecado. Toda injusticia es pecado. Todos los pecados son iguales. Sin embargo, cuando hay una rebellion continua, un acoso directo a Dios, un menosprecio activo – un pecar continuo – ese es el pecado de muerte. Dios es misericordioso, pero tambien es Justo. 

Seguro que te acordaras de la historia de Ananias y Safira. Conspiraron en sus corazones no dar a Dios lo que debian, y querian engañar a los apostoles y los hermanos haciendoles pensar que lo daban todo.

Su pecado es relativamente  pequeño  quizas en comparación con otros pecados que podemos pensar…pero no sabemos el corazon y el tiempo de rechazo a Dios y el dar el todo a Dios que estos dos podrian haber tenido.

La leccion importante es esta: busca a Dios de todo corazon y con tus palabras y oraciones busca animar a el resto de hermanos del cuerpo de Cristo que estan a tu alrededor.

Esos versículos “dificiles”….

Éste es Jesucristo, que vino mediante agua y sangre; no mediante agua solamente, sino mediante agua y sangre. Y el Espíritu es el que da testimonio; porque el Espíritu es la verdad. Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno. Y tres son los que dan testimonio en la tierra: el Espíritu, el agua y la sangre; y estos tres concuerdan. (‭1 Juan‬ ‭5‬:‭6-8‬ RVR1960)

Hay veces que al leer las Escrituras, nos encontramos con pasajes como este de hoy. Quizas lo lees por la mañana, y piensas, “No me he enterado porque quizas estaba medio dormido aún.” Te molesta durante el día, asi que cuando vuelves de trabajar, te pones a leerlo otra vez.

Basicamente, estos versiculos dicen que hay tres testimonios en la tierra del Señor JesuCristo: el agua, la sangre y el Espiritu. Ahora el Espiritu lo entendemos.

¿Pero el agua? ¿La sangre?

Como ya es nuestra costumbre, nuestro primer lugar de vista, va a ser volver al original para ver que luz nos puede dar a la hora de entender estos versiculos y lo que Juan esta diciendonos. 

Y efectivamente, nos ayuda con la palabra para sangre. Es la palabra haimatos, que no solo se refiere a sangre tal cual, sino sangre derramada, sangre ofrecida en sacrificio

Esto nos indica que uno de los testimonios del Señor Jesus es su muerte sacrificial en el Calvario. No es algo dificil de entender, ya que sin la muerte de Cristo, realmente todo su proposito es en vano.

Juan aqui se supone que esta atacando una vertiente heretica de los Gnosticos llamada Cerentian. Digo se supone porque el mismo no lo dice, pero lo que dice contrarresta lo que estas personas creían, que simplemente era que “Dios” entro en Jesus en el momento de su bautismo, pero le dejo en el momento de la crucifixión, y que Dios no murio. 

Juan por eso realza el hecho de que la sangre no es simplemente una sangre cualquiera, es una sangre derramada como un sacrificio.

Él está de acuerdo con que uno de los testimonios es el agua (o el bautismo). Pero realza “no mediante agua solamente“. 

Esta tambien es una leccion importante para nosotros al tratar con la Trinidad, algo que Juan lo asemeja en estos versiculos. Tenemos la tendencia a enfocarnos o centrarnos en un miembro de la Trinidad (normalmente Jesus, pero puede ser cualquiera de los tres miembros) y dejar a un lado a los otros dos, como si no fueran importantes o esenciales a la obra completa de la redención.

Deberiamos pensar en cómo es nuestra adoración, y aunque es cierto que es mas facil adorar al Hijo por lo que ha hecho, debemos pensar en como y que han obrado Dios Padre y el Espiritu Santo en nuestras vidas, y la obra que continuan haciendo para poder disfrutar y adorarles como merecen tambien. 

Nike

Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y ésta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe. ¿Quién es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios? (‭1 Juan‬ ‭5‬:‭4-5‬ RVR1960)

Hay palabras que siempre me han hecho gracias, y nike es una de ellas. No se cuando fue que supe que era una palabra griega, pero al saberlo me gusto el concepto de ropa deportiva vinculada a esta palabra. Obviamente para nosotros tiene un significado diferente (el de la ropa/calzado) que el que tiene en la Palabra de Dios. Simplemente es victoria o conquistar. 

El hecho de que en estos dos versiculos sale 4 veces, es importante que nos paremos y miremos un momento lo que nos esta indicando. 

Todo lo engendrado por Dios” – en esta primera frase, Juan deja claro que no todo el mundo va a vencer al mundo. No todo el mundo va a esta capacitado, ya que la capacitacion no es de nosotros mismos. Quizas ahi es donde muchas personas caen, en el pensar que la victoria viene en si mismo.

Jesus, sin embargo, murio una vez por todas. Fue a traves de su sacrificio cruento, que nosotros tenemos victoria, o conquistamos al mundo. 

Ahora bien, es importante señalar que dice al mundo y no el mundo. No vamos a conquistar el mundo para Cristo. Toda rodilla se doblara delante suyo, pero cuando El venga por segunda vez, no ahora. Y definitivamente no es la tarea del cristiano hacerlo.

Vencemos al mundo, o, como dice Winer, “toda la multitud pagana, toda la masa de personas alienadas de DIos, y por tanto hostiles a la causa de Cristo.” (Winer’s Grammar, p.26)

¿Entonces que es lo que da victoria real? Lo dice al final del versiculo 4: nuestra fe. Nuestra fe depositada en Cristo, que murio y resucito, ésta es la que nos da victoria, o poder por encima de, el kosmos.

El siguiente versiculo, en forma de pregunta, podriamos leerlo de esta forma: ¿Quien ahora es el que esta venciendo al mundo sino el que esta creyendo que Jesus es el Hijo de Dios? Esta es la traducción literal, y nos da dos (seguro que más, pero miraremos dos) cosas interesantes para observar:

  • El vencer es una cosa continua. La accion de derrotar a Satanas y el sistema mundial ha sido hecha, con Cristo muriendo y resucitando, pero nuestro vencer diario es en base a nuestra fe, y
  • Un creer que no es de una vez, sino de forma continuada. ¿Como se si soy salvo? ¿Crees que Jesus es el  Hijo de Dios? Entonces eres salvo, y tu vida reflejara la victoria que El te otorga, que te da, por esa fe depositada en El.

Amando a los engendrados

Todo aquel que cree que Jesús es el Cristo, es nacido de Dios; y todo aquel que ama al que engendró, ama también al que ha sido engendrado por él. En esto conocemos que amamos a los hijos de Dios, cuando amamos a Dios, y guardamos sus mandamientos. Pues éste es el amor a Dios, que guardemos sus mandamientos; y sus mandamientos no son gravosos. (‭1 Juan‬ ‭5‬:‭1-3‬ RVR1960)

Tres veces en estos cortos versículos tenemos la palabra genaó. Es la palabra que se traduce como “nacido, engendró y engendrado.” Tiene la relación de el dar fruto de uno mismo (el engendrar) y por tanto es parte de uno mismo.

Juan aquí esta indicando lo que ya ha hecho en versículos previos, en todo el libro. El enfasis, sin embargo, de este “en esto conocemos” es saber si amamos a los hermanos en la fe.

Parecería algo un poco más obvio, ¿no? Yo se si amo a mi esposa o no. Yo se si amo a mis hijos o no. Yo se si estoy amando a mis hermanos en la fe o no.

¿O no lo se como lo debería saber?

Cuantas veces nos ocurre que llevamos toda la vida haciendo algo de alguna forma en especifico y hasta que alguien no viene y nos dice “Oye, ¿sabias que se puede hacer esto de esta otra forma, y te va a resultar mucho mas facil?”

Tu te quedas pasmado porque estabas convencido que estabas haciéndolo correctamente. Podemos tomar el ejemplo de amar a los hijos. Podemos pensar que amarles es darles todo lo que quieren. O incluso pensar que amar a mis hijos es evitar que sufran cualquier cosa. Quizás lees un libro y te hace cambiar de opinión de como estas criando a tus hijos.

Aqui Juan da una de sus recetas: Sabemos que amamos a los hermanos cuando amamos a Dios y seguimos sus mandamientos.

Parece sencillo, ¿no?

Pero qué difícil es ponerlo en practica. El hecho de que amemos a Dios tanto que sobreabunde, sobresalga, rebose hacia los hermanos es algo que no acostumbramos a ver en el Cristianismo hoy.

No hace falta que te subas a un escenario, ni que lo publiques en ninguna red social, no hace falta que escribas un libro, ni requiere que abras la boca. Requiere que ames a Dios, y que sigas sus mandamientos de tal forma que cuando otro que hace lo mismo, automaticamente, existe un vinculo, una union que de cualquier otra forma no podría haber ahí.

Juan deja claro que aunque están los mandamientos, no son gravosos. No nos son una carga, no son una imposicion. De hecho, es una palabra (barelai) que se refiere a una carga que restringe movimiento, o opresor.

Los mandamientos de Dios no restringen movimiento. Dan movimiento. Dan vida, y dan orden y estructura y dan perspectiva y dan paz y gozo.

Una persona que no ha conocido realmente a Dios, no entiende esto. No lo puede comprendender. Pero es asi, cuando uno ama a Dios, y sigue sus mandamientos, estos no le son gravosos, y ama a los hermanos.

Viviendo a traves de las decepciones – por Warren Wiersbe

Extracto de un capitulo del libro “The Bumps Are What You Climb On: Encouragement for Difficult Days” (Los baches son sobre lo que te subes: Animo para días dificiles) de Warren Wiersbe.

¡¡Ay de mí, por mi quebrantamiento! mi llaga es muy dolorosa.
Pero dije: Ciertamente enfermedad mía es esta, y debo sufrirla. – Jeremias 10.19

Cada uno de nosotros debe aprender a manejar las decepciones de la vida. Todos sabemos lo que significa tener nuestros sueños rotos y nuestros planes cambiados.

A veces la decepción aplasta a personas emocionalmente tanto que les deja discapacitados de por vida. Y sin embargo, hay personas que se elevan por encima de los sueños rotos y viven en la victoria.

En esta meditación, quiero presentarles a un hombre que se enfrentó a la decepción de toda la vida y, sin embargo triunfó sobre todo. Si alguna vez un hombre experimento decepciones y tragedia personal, fue Jeremías. Fue llamado a servir a Dios en un momento difícil de la historia.

También se le dio un mensaje difícil de proclamar, porque Dios le dijo que tenia que advertir a la nación que el juicio venía y tenían que arrepentirse.

Jeremías sirvio fielmente al Señor por más de cuarenta años. Él nunca comprometió su mensaje o su lealtad. Su familia se volvió en contra suya, y al final, toda la nación se volvió contra de él.

Él vivió para ver a su amada nación invadida por el enemigo, y su amada ciudad y el templo completamente destruido.

Si alguna vez un hombre tenía un corazón roto, era Jeremías. Su libro de profecías da testimonio de su carga, y el Libro de las Lamentaciones, que también escribió, tiene manchas de lágrimas en casi cada versiculo. Imagínese servir fielmente a Dios para toda la vida y, al final, viendo que todo se desmorona!

Jeremías pudo haber muerto un hombre amargado y quebrantado, pero no lo hizo. En la fuerza del Señor fue capaz de enfrentarse a sus decepciones y aceptarlas.

Podriamos mirar muchas declaraciones en la profecía de Jeremías que indican su valor y fe, pero sólo una de ellos llega a la necesidad en este mensaje.

Se encuentra en Jeremías 10:19: “¡¡Ay de mí, por mi quebrantamiento! mi llaga es muy dolorosa. Pero dije: Ciertamente enfermedad mía es esta, y debo sufrirla.”

Esa declaración es, para mí, una de las más grandes declaraciones de fe y fidelidad encontrada en cualquier lugar en la Biblia. Aprendamos del profeta Jeremías cómo enfrentar y conquistar las decepciones de la vida.

La primera verdad que nos enseña es esto: debemos esperar las decepciones. La vida no siempre va a ser soleado y claro; habrá días – y tal vez semanas, cuando será tormentoso y oscuro. Algunas personas tienen la idea de que los fieles cristianos escapan decepciones, pero esto no es cierto.

Dios no garantiza que nunca vamos a tener un corazón roto. Dios no promete tomar nuestras lágrimas este lado del cielo. Al leer la Biblia, y al leer biografías cristianas, descubrirás que los santos fieles de Dios tienen su cuota de decepciones.

¿No te parece que el piadoso Abraham estaba decepcionado con el comportamiento de su sobrino Lot?¿No fue Jose agobiado por el trato egoísta que recibió de sus hermanos? Los pecados del pueblo de Israel rompieron el corazón de Moisés durante tanto tiempo que incluso quería morir! El rey David tenía grandes planes para su familia, sin embargo, algunos de sus hijos fueron tan pecaminosos que casi destruyeron la nación. Al leer las cartas de Pablo, ves que él también sabía lo que era sufrir la decepción y tener sus propios colaboradores en el ministerio fallandole a él y al Señor.

El Señor nunca nos prometió una vida fácil, por lo tanto, hay que esperar las decepciones.

Jeremías no trató de engañarse a sí mismo pensando que todo estaba bien. “¡Ay de mí, por mi quebrantamiento!”, escribió. “Mi llaga es muy dolorosa.”

Admitió que su corazón estaba roto. Abiertamente confesó que había sido herido por los que debería haberle causado alegría.

Hay que esperar la decepción; es uno de los hechos duros de la vida.

El profeta Jeremías nos enseña una segunda verdad: nuestras decepciones están en las manos de Dios. Estoy seguro de que hubo muchos momentos en los que el profeta pensó que había sido abandonado por Dios.

¿Por qué Dios no contesta sus oraciones? ¿Por qué no estaba siendo usada la Palabra predicada llevando fruto y cambiando la nación? ¿Realmente vale la pena quedarse allí y ministrar a esas personas de corazón tán duro?

Dios sabía lo que estaba pasando, y Dios estaba en control  y sobreviendo la vida de Jeremías. Dios permitió que su siervo sufriera. Dios lo protegió cuando el rey quería matarlo, y Dios proveyó para él para que no pasára hambre. Dios sabía exactamente cómo Jeremías iba a morir, y Él no previno. Dios estaba allí pero Jeremías ni vio ni sintió su presencia.

La primera mentira de que el enemigo nos susurra cuando llega la decepción es que Dios haya fallado. Tal vez has recibido el informe de un médico, y el informe no es lo que esperabas. Has orado, lees tu Biblia y has reclamado las promesas de Dios, y aún así ha venido la decepción.

¿Significa esto que Dios ha fallado? No, no es así. ¿Significa que hemos fallado a Dios? No necesariamente. Jeremías fue fiel en servir a Dios hasta el punto de la muerte, y sin embargo él no vivió para ver su sueño cumplido para su pueblo.

Dr. AT Pierson solía decir: “Las decepciones son sus prescripciones.” Se necesita fe para creer eso y descansar en ello, pero es cierto que Dios todavía está en el trono, y él va a cumplir sus propósitos maravillosos en nuestras vidas , si se lo permitimos.

Si luchamos en contra de las circunstancias en amargura, entonces Dios no puede lograr en nosotros y a través de nosotros todo lo que tiene en mente. Si nos rendimos y confiamos en él para hacer lo que es mejor, entonces todas las cosas ayudan a bien.

Escucha la declaración de fe de Jeremías mientras se enfrenta a las decepciones dolorosas de la vida: “¡Ay de mí, por mi quebrantamiento! mi llaga es muy dolorosa. Pero dije: Ciertamente enfermedad mía es esta, y debo sufrirla.”

Él no culpa a Dios o a otras personas; él no trató de “escurrir el bulto”; él no luchó en contra de las circunstancias y trato de cambiar la opinión de Dios. Él aceptó por fe la carga de su pena, y confiaba en Dios para resolver su perfecta voluntad.

Hay una ley básica en este universo que dice: “Lucha en contra de  la voluntad de Dios yacabaráss roto; acepta la voluntad de Dios y te hará. ”

¿Qué vas a hacer?

Hemos aprendido dos útiles verdades acerca de las decepciones de la vida: en primer lugar, vamos a esperarlos; en segundo lugar, debemos creer que Dios está llevando a cabo un plan perfecto.

La tercera verdad es esta: ríndete a la voluntad de Dios y deja que Él sane tu corazón roto y cumpla sus deseos.

Jeremías no luchó contra Dios, aunque hubo momentos en los que cuestionó la voluntad de Dios. Él no trató de salirse con la suya. En lugar de eso Jeremías cedió a la voluntad de Dios y dejo que Dios llevara a cabo Su plan perfecto.

¿Cuál fue el resultado? La nación fue tomada prisionera y llevada a Babilonia. Y Jeremías fue secuestrado y llevado a Egipto por unos fanáticos, y allí, según tradición, fue apedreado hasta la muerte por predicar la verdad.

La historia no tiene un final feliz, pero en la voluntad de Dios, cada final es un final feliz. Dios no juzga la vida de un hombre por lo que dicen los periódicos. Él juzga con justicia sobre la base de lo que es eterno.

¿Qué dijo Dios al cumplirse en esta trágica historia?

Por un lado, Dios hizo a un hombre que se parecía mucho al Señor Jesucristo. Cuando Jesús estaba aquí en la tierra, preguntó a sus discípulos lo que la gente decía de Él; y una de las respuestas fue: “Tú eres el profeta Jeremías.”  (Ellos dijeron: Unos, Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, Jeremías, o alguno de los profetas. Mat 16.14)

¡Qué excelente cumplido, el ser comparado con el Señor Jesucristo! Cuando se lee la vida de Jeremías, se pueden encontrar muchos paralelismos entre él y el Salvador, y lo que lo hizo de esa manera fue su sufrimiento. Las mismas decepciones de la vida fueron las herramientas que tallaron Jeremías y lo pulido y lo hicieron como JesúCristo.

¿No es de eso de lo que tratan las decepciones? Dios está obrando todas las cosas para que ayuden a bien, (según Romanos 8:29) y parte de ese bien  es para que podamos ser conformados a la imagen de su Hijo, hechos más como el Señor Jesucristo.

Los cinco hombres en el Antiguo Testamento que mejor imagen son del Señor Jesucristo son hombres que sufrieron, José, Moisés, Daniel, David y Jeremías. Por lo tanto, si tu y yo sufrimos, es porque Dios nos quiere pulir y hacernos como a su propio Hijo.

Dios construye el carácter atraves las decepciones de la vida y Él también da un testigo. En medio de sus decepciones, Jeremías dio testimonio al Señor y dio su mensaje a la gente. Por su predicación y su vida, Jeremías señaló a otros a Dios.

Las decepciones no son sólo oportunidades de madurez, pero también son oportunidades para el ministerio. Nosotros hoy tenemos los escritos de Jeremías para nuestro propio aprendizaje y vivir porque el profeta fue fiel a Dios.

Al aceptar decepciones, confíando en Dios, y cediendo a Él, dejas algo detrás para ayudar a otros en las batallas de la vida.

“Ciertamente enfermedad mía es esta, y debo sufrirla”, escribió Jeremías. No se quejó de ello, aceptó sus decepciones y dejo que Dios lo usara para su bien y para la gloria de Dios.

Traducido por J. Valcárcel

Listos… ¡para el día de juicio!

En esto se ha perfeccionado el amor en nosotros, para que tengamos confianza en el día del juicio; pues como él es, así somos nosotros en este mundo. En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor lleva en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor.
1 Juan 4:17-18 RVR1960

Resulta raro decir que estas preparado para juicio, ¿no?  Quizás es lo que muchos temen más, el presentarse delante del juez, para ver su dictamen.

La gran diferencia con la mayoría de personas y la cristianos es que cuando vayamos a presentarnos delante del juez, la sentencia esta decidida ya!

Cuando dice aquí pues como el es se refiere a el espíritu de Jesús.

Piper lo indica de esta forma :

El supuesto es que en el día del juicio de Dios no condenará a personas que son como su Hijo. Vivir una vida de amor activo muestra que tenemos el Espíritu de Jesús. Demuestra que pertenecemos a la familia de Dios. Y eso nos da confianza ante Dios. No se puede vivir en contradicción con el carácter de Jesús y luego esperar a tener toda la confianza cuando estás de pie delante de su Padre en el juicio final. Pero si la corriente de tu vida es como el suyo, puedes tener la confianza ante su Padre.

Así, cuanto más deberíamos buscar ser como Jesús, analizar su vida, su comportamiento, sus deseos, actitudes, todo lo que el hizo y como lo hizo, para poder seguirle de cerca.

Tantas veces nos desviamos mando a nuestro alrededor. Miramos a otros, o incluso a nosotros mismos sin considerar lo que Jesús, nuestro sumo ejemplo, ha hecho o hubiera hecho.

Pero esta confianza solo la conseguimos cuando el amor de Dios se perfecciona en nosotros, mediante el permanecer y el practicar en y de ese amor.