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1 Timoteo 6:11 Pero tú, oh hombre de Dios, huye de estas cosas y sigue la justicia, la piedad, la fe, el amor, la perseverancia, la mansedumbre.

Pablo comienza esta última seccion con una advertencia. Acaba de escribirle a Timoteo sobre estos hombres que desean las “codicias necias” y sus corazones se tuercen y llegan al punto de “extraviarse de la fe” (v10).

Sin embargo, debemos detenernos un momento en si es solamente para Timoteo o si se aplica a nosotros tambien! Aunque si que es verdad que es una carta escrita a Timoteo, tambien nos debemos dar cuenta las palabras que usa el Aposotol aqui.

Podriamos mirar el texto y decir “Ah, pone tu y por tanto no podemos aplicarlo” – tienes razon, pero ese tu Pablo lo escribe a Timoteo de una forma un poco extraña. La palabra que usa es Σὺ, sy, y es un pronombre personal. Lo utiliza en segunda persona singular. Pablo aqui, bajo inspiración divina, le habla a Timoteo, pero es algo que cada uno de nosotros debemos fijarnos y afferrar en nuestros corazones.

Luego vemos “oh hombre de Dios” y todas las mujeres de la congregacion dicen “ahaaaa, ves como no es necesario para las mujeres?”. Pero aqui una vez mas, mirando la palabra que usa Pablo, es la palabra generica para humano,ἄνθρωπε, anthrope . Se esta refiriendo a la humanidad completa, a todos y especificamente a cada uno. ¿Verdad que dirias que formas parte de la humanidad? Hay algunas otras palabras que Pablo podria haber usado si quisiera limitar esto exclusivamente al sexo masculino, al igual que podrai haber escogido otras palabras si quisiera hablar eclusivamente a Timoteo de ese sexo masculino. Pero no, es maravilloso ver que en este pasaje, esta ultima instancia, hace un llamado, en esta carta personal, a toda la humanidad, a todos los que han creido en arrepentimiento y fe en Cristo, a seguir de una cierta forma, aunque si que es verdad que si miramos la apliación directa, Pablo le escribe exclusivamente a Timoteo.

Aqui se le insta a Timoteo a que siga con ardor, a que persiga, que sea alguien que este buscando intensamente. La palabra que usa aqui Pablo es διώκω, dioko, y se refiere a una palabra de un cazador persiguiendo a su presa. Es exactamente el opuesto de lo que se le ha dicho justo en la frase anterior, que debe huir de ciertas cosas, las que los hombre que no tienen piedad siguen. Es perseguir con un anhelo de conseguir aquello que se quiere alcanzar. Al igual que estos hombres, que mal lo hacian, pues ahora se le insta a Timoteo a perseguir otras ciertas cosas. Ahora bien, si no puedes ver la diferencia entre perseguir y simplemente seguir, te lo voy a poner muy sencillo. ¿Cual es la diferencia entre un coche de policia detras tuyo siguiendote o presiguiendote? Y, a modo de interes, esta es la misma palabra que se usa de Saulo al perseguir a los del Camino, los cristianos del primer siglo. Y sabemos como lo hacia eso Saulo, ¿verdad?
Y entonces ¿cuales son estas cosas que Pablo señala que se debe perseguir? Se dividen en seis nombres diferentes, los cuales estan detallados abajo:

  1. δικαιοσύνη, justicia – esto es como Dios lo ve justo, la justicia de acuerdo a lo que Dios quiere. Cuando Dios mira las cosas, entonces Él dice si algo esta correcto
  2. εὐσέβεια – piedad – es lo que Dios ve como correcto. Es la respuesta interior correcta de alguien hacia las cosas de Dios.
  3. πίστις, fe – es ser persuadido, o llegar a confiar de que algo es cierto. Es la persuasion de Dios que Él genera en los que han sido salvos y lo genera mediante la confianza que previamente ha dado. 1 Juan 5:4 Porque todo lo que ha nacido de Dios vence al mundo; y ésta es la victoria que ha vencido al mundo: nuestra fe.
  4. ἀγάπη, agape – una de las palabras mas conocidas del amor, es un amor que no busca amar condicionalmente, sino que ama para el bien y para la mejora del otro.
  5. ὑπομονήν, hypomonen – esto es aguante. Literalmente quiere decir mantenerte debajo, y habla especialmente cuando Dios capacita al creyente de quedarse bajo los retos y los desafios que vienen en la vida.
  6. πραϋπαθίαν, praupathian –  un nombre singular, que indica mansedumbre, pero que viene de lo alto. Expresa poder con reserva y gentileza. Para el creyente, esta mansedumbre (gentil-fuerza) comienza con la inspiración divina de DIos y acaba con Su dirección y habilitación o potenciación. Es una virtud balanceada exclusivamente por Dios que solo puede operar por fe.

Habiendo visto estas cosas, quizas diriamos: “Bien, pues ahora las persigo!” Pablo no se rezaga en sus ideas y deseos para Timoteo ni para nosotros. Inmediatamente despues, en el siguiente versiculo, le lanza: “PELEA!”

Los que somos más bien pacificos, quizas vemos esta palabra, y nos causa rechazo o molestia, porque no nos gusta pensar en una pelea. Pero ¿cuantas veces no te has planteado cambiar algo, comenzar algo, continuar algo, y te empiezan a llover problemas, ansiedades, preocupaciones, luchas, dudas, y te pasas el tiempo agonizando? Has visto que habilmente he metido la palabra luchas ahi en medio? Y es con razon, porque Pablo le dice a Timoteo que, al pelear, lo que realmente dice en esta palabra es ἀγωνίζομαι, agonizomai. Si piensas que has oido una palabra en castellano, es asi. Nosotros tenemos la palabra agonizar. Se hace mucho mas vivo, mas rico, más cercano, ¿no es asi? Pablo le dice, “Busca, persigue, anhela y desea todo esto. Pero que sepas: agonizaras – y aun mas alla, debes agonizar la buena agonia de la fe!!

Tantas y tantas cosas nos traen agonia. Nos agonizamos por nuestro trabajo, futuro, posición, hijos, comida, vacaciónes, etc pero Pablo le dice a Timoteo, “Pon el punto donde debe estar! Agoniza por la agonia correcta: la de la fe.”

Al buscar estas 6 cosas, recordemos que vendran cuando Dios quiera, pero ademas, habrá agonia que tendremos que soportar, porque ya está puesto que sea asi.

¿Cual es tu yugo?

Todos los que están bajo el yugo de esclavitud, tengan a sus amos por dignos de todo honor, para que no sea blasfemado el nombre de Dios y la doctrina. Y los que tienen amos creyentes, no los tengan en menos por ser hermanos, sino sírvanles mejor, por cuanto son creyentes y amados los que se benefician de su buen servicio. Esto enseña y exhorta. Si alguno enseña otra cosa, y no se conforma a las sanas palabras de nuestro Señor Jesucristo, y a la doctrina que es conforme a la piedad, está envanecido, nada sabe, y delira acerca de cuestiones y contiendas de palabras, de las cuales nacen envidias, pleitos, blasfemias, malas sospechas, disputas necias de hombres corruptos de entendimiento y privados de la verdad, que toman la piedad como fuente de ganancia; apártate de los tales. Pero gran ganancia es la piedad acompañada de contentamiento; porque nada hemos traído a este mundo, y sin duda nada podremos sacar. Así que, teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto. Porque los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas, que hunden a los hombres en destrucción y perdición; 10 porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores.
1 Tim 6.1-10

En estos primeros 10 versiculos del último capítulo de Timoteo vemos a Pablo hablandole a Timoteo sobre tres grupos de personas especificas, y sus respectivas indicaciones. El enlace que los tres tienen es doble: el concepto de yugo y el concepto de contentamiento.

Veremos que la vida del creyente debe ejemplificarse por estar bajo un yugo de sumision obediente a Dios en su vida personal, tanto espiritual como fisica, y que ese yugo ayuda a efectuar una actitud de contentamiento con los aspectos fisicos que Dios ha otorgado.

  1. En primer lugar, debemos definir:
    1. Yugo: es de la palabra zygon y se utiliza como una representación de lo que unia a bueyes y otros animales de carga, para que unidos pudieran efectuar mejor el trabajo que tenian por delante. Indica una subyugación bajo un mismo principio o ley. Por lo tanto, el uso de yugo indica una actitud de humildad en el caso de que sea para beneficio del receptor.
      1. En Mat 11.29-30 Cristo mismo dice que debemos tomar su yugo. Aqui, por eso, Cristo nos indica que su yugo es facil y por lo tanto vemos el beneficio de estar sujetos a este yugo, porque es util, productivo, beneficioso.
      2. En Hechos 15.10 Pedro pregunta a algunos de Jerusalen, de porqué querian poner bajo yugo a los cristianos nuevos, haciendoles que se circuncidaran. Este es un ejemplo de subyugación inecesaria, ya que esa necesidad, ese yugo ya no hacia falta, porque cuando Jesús murio, abolio la ley ceremonial judia para el encuentro con Dios, ya que es Él ahora el mediador entre Dios y los hombres.
      3. Pablo habla en Gálatas en contra del yugo de la ley, y por contraste la libertad que tenemos en Cristo. Por lo tanto, tenemos aqui una paradoja, y es ¿como podemos estar bajo un yugo, pero al mismo tiempo en libertad?

Asi pues, detengamonos un poco en este concepto del yugo. Volvamos a Mateo, a ver que dice Cristo de su invitación.

No fue una invitación general, dirigida indefinidamente a las masas, sino más bien un llamamiento a aquellos que buscan seriamente la paz de corazón y, sin embargo, siguen acosados con una carga consciente de culpa. Está dirigido a aquellos que anhelan el descanso del alma, pero que no saben cómo debe ser obtenido, ni dónde se encuentra. Cristo dice: “Venid a mí, y yo os haré descansar”.

Cristo hace la audaz afirmacion de que Él mismo es el Dador de descanso; y en lo que sigue especifica los términos sobre los cuales Él lo dispensa, condiciones que deben ser cumplidas por nosotros si queremos obtener el descanso prometido. Aunque el resto es libremente “dado”, sin embargo, sólo se da a aquellos que cumplen con los requisitos revelados de su Dador.

“Tomad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, porque soy manso y humilde de corazón, y hallaréis descanso para vuestras almas” (Mateo 11:29). En esas palabras, Cristo dio a conocer las condiciones que debemos cumplir, si queremos obtener el descanso del alma que su gracia otorga.

Primero, estamos obligados a tomar Su yugo sobre nosotros. Ahora el “yugo” es una figura de sujeción. La fuerza de esta figura puede ser fácilmente percibida si contrastamos en nuestra mente, unos bueyes que estan sueltos y salvajes en el campo, y luego atados a un arado donde su dueño dirige sus energías y los emplea en su servicio. Por lo tanto, leemos que “es bueno para el hombre – que lleve el yugo en su juventud” (Lam. 3:27), lo que significa que a menos que los jóvenes sean disciplinados, sometidos y enseñados a obedecer a sus superiores, ellos probablemente se convertiran en hijos rebeldes, intransigentes contra Dios y el hombre. Cuando el Señor tomó a Efraín en la mano y lo reprendió, se lamentó de que él era como “un buey no acostumbrado al yugo” (Jeremías 31:18).

El hombre natural nace “como el pollino de un asno salvaje” (Job 11:12) -completamente inmanejable, obstinado, decidido a tomar su propio camino a toda costa. Habiendo perdido su anclaje por la caida, el hombre es como un barco que está enteramente a merced de los vientos y las olas. Su corazón está desarmado, y corre de aquí y allá para su propia destrucción. De ahí su necesidad imperiosa del yugo de Cristo, si desea obtener descanso para su alma.

En su sentido más amplio, el yugo de Cristo significa total dependencia, obediencia incondicional, sumisión sin reservas a Él. El creyente debe esto a Cristo, tanto como su legítimo Señor, como su bondadoso Redentor. Cristo tiene un doble derecho sobre él.

  1. Primero, él es la criatura de Sus manos: Él le dio el ser, con todas sus capacidades e instalaciones.
  2. Pero aun más: Él lo ha redimido, y por lo tanto ha adquirido una demanda adicional sobre él. Los santos son la propiedad comprada de Otra, y por eso el Espíritu Santo les dice: “No sois vuestros, porque sois comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestros cuerpos y en vuestros espíritus, que son de Dios” ( 1 Corintios 6:19, 20).

Llevad mi yugo sobre vosotros“, por lo cual Cristo indica: rendirse a Mi Señoría, someterse a Mi regla, dejar que Mi voluntad se haga tuya. Como Matthew Henry señaló con razón: “Estamos aquí invitados a Cristo como Profeta, Sacerdote y Rey – para ser salvos, y para que seamos gobernados y enseñados por Él”. Como los bueyes están unidos para someterse a la voluntad de su dueño y para trabajar bajo su control, aquellos que reciben el descanso del alma de Cristo son llamados a ceder a Él como su Rey. Murió por su pueblo, para que no vivieran para sí, sino para aquel que murió por ellos y resucitó (2 Corintios 5.15). Nuestro Santo Señor requiere absoluta sumisión y obediencia en todas las cosas -tanto en la vida interior como en la exterior– hasta “tomar cautivo todo pensamiento para hacerlo obediente a Cristo” (2 Corintios 10: 5). Por desgracia, esto se insiste poco en un día en que las elevadas pretensiones del Salvador son reducidas en un intento de hacer Su Evangelio más aceptable y apetecible para los no regenerados.

“Llevad mi yugo sobre vosotros.” Hay que notar con cuidado que este yugo no es puesto sobre nosotros por otro, sino uno que debemos colocar sobre nosotros mismos. Es un acto definido por parte de aquel que está buscando descanso de Cristo y sin el cual, Su descanso no puede ser obtenido. Es un acto específico de la mente –un acto de entrega consciente a Su autoridad- de ahora en adelante ser gobernado solamente por Él. Saulo de Tarso le tomó este yugo cuando, convencido de su rebelión (dando golpes contra el aguijon) y conquistado por un sentimiento de compasión del Salvador, dijo: “Señor, ¿qué quieres que haga?”

Tomar el yugo de Cristo sobre nosotros significa dejar de lado mi propia voluntad y someter completamente a Su soberanía el reconocimiento de Su Señoría de una manera práctica. Cristo pide algo más que el servicio de sus seguidores, incluso una obediencia amorosa a todos sus mandamientos, porque ha declarado: “No todo el que me dice ‘Señor, Señor’ entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.” Y otra vez: “Cualquiera, pues, que me oye estas palabras y las hace, será semejante a un hombre prudente que edificó su casa sobre la peña.” (Mateo 7:21, 24).

“Llevad mi yugo sobre vosotros.” Como nuestra “venida” a Cristo implica necesariamente la vuelta de nuestras espaldas sobre todo lo que se opone a Él, “Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar. “(Isaías 55: 7), así la toma de Su” yugo ” sobre nosotros, presupone que echamos fuera el yugo que habíamos usado anteriormente, o sea, el yugo del pecado y Satanás, el yugo de la voluntad propia y la auto-agradación. “Jehová Dios nuestro, otros señores fuera de ti se han enseñoreado de nosotros; pero en ti solamente nos acordaremos de tu nombre.” (Isaías 26:13). Por lo tanto, la toma del yugo de Cristo sobre nosotros denota un cambio de Maestros, un cambio consciente y alegre de nuestra parte: “ni tampoco presentéis vuestros miembros al pecado como instrumentos de iniquidad, sino presentaos vosotros mismos a Dios como vivos de entre los muertos, y vuestros miembros a Dios como instrumentos de justicia. ¿No sabéis que si os sometéis a alguien como esclavos para obedecerle, sois esclavos de aquel a quien obedecéis, sea del pecado para muerte, o sea de la obediencia para justicia? (Romanos 6:13, 16).

“Llevad mi yugo sobre vosotros.” Puede sonar muy parecido a una paradoja, decirle a aquellos que trabajan y están cargados y que vienen a Cristo para “descansar” para pedirles que tomen un “yugo” sobre ellos. Sin embargo, en realidad está lejos de ser el caso. En lugar de que el yugo de Cristo lleve a su portador a la esclavitud, lo introduce en una verdadera libertad, la única libertad genuina que existe. “Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.” (Juan 8:31, 32). Ese es Su orden invariable. Primero, debe haber un “continuar en Su Palabra” -es decir, un caminar real y constante en el mismo. Al hacer esto, El cumple su promesa, “y conoceréis la Verdad”. Es decir, conocerlo de una manera experimental, conocer su poder, su bienaventuranza. La consecuencia es: “y la Verdad os hará libres”, libre de prejuicios, de ignorancia, de locura, de la voluntad propia, de la esclavitud de Satanás, del poder del pecado. Entonces es que el discípulo obediente descubre que los Mandamientos Divinos son “la ley perfecta de la libertad” (Santiago 1:25). Dijo David: “Caminaré libre, porque busco tus preceptos” (Salmo 119: 45).

Por medio del yugo, dos bueyes se unieron para arar. El “yugo”, entonces, es una figura de unión práctica. Esto está claro de: “No os unáis juntamente con los incrédulos, porque ¿qué tienen en común la justicia y la maldad, o qué comunión puede tener la luz con las tinieblas?” (2 Corintios 6:14). Aquí se prohíbe al pueblo del Señor entrar en relaciones íntimas o asociaciones con incrédulos. Se nos prohíbe casarnos, formar asociaciones de negocios o tener alguna unión religiosa con ellos. Como 2 Corintios 6:14 insinúa, el “yugo” habla de una unión que emerge en una comunión cercana. Y esto es también lo que está en perspectiva en el texto que estamos considerando. Cristo invita a aquellos que vienen a Él a descansar, a entrar en una unión práctica con Él para que puedan disfrutar juntos de la santa comunión. Así fue con uno de los de la historia acerca de quien leemos, “y Enoc caminó con Dios” (Génesis 5:24). Pero “¿pueden caminar dos juntos si no están de acuerdo” (Amós 3: 3)? No, no pueden: deben ser unidos en la misma unidad de propósito – el de glorificar a Dios.

“Llevad mi yugo sobre vosotros” dijo Cristo. Él no nos pide que usemos algo que Él no ha usado. ¡Oh la maravilla de esto! Por desgracia, nuestros corazones son tan poco afectados por ello. “Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.” (Filipenses 2: 5-8). Sí, el que era igual a Dios “no se hizo nada”. El que era el Señor de la gloria tomó sobre él “la naturaleza misma de un siervo”. El mismo Hijo de Dios fue “hecho de mujer, hecho bajo la ley” (Gálatas 4: 4). “Ni siquiera Cristo agradó a sí mismo” (Romanos 15: 3). Como declaró: “He bajado del cielo para no hacer mi voluntad, sino para hacer la voluntad del que me envió” (Juan 6:38). Éste era, pues, el “yugo” al que se entregaba gustoso: sumisión completa a la voluntad del Padre, obediencia amorosa a sus mandamientos. Y aquí dice: “Llevad mi yugo sobre vosotros”. Eso es … haz lo que yo hice, haciendo tuya la voluntad de Dios. Haz de Sus preceptos el regulador de tu vida.

¿Que es esto del honor?

No reprendas al anciano, sino exhórtale como a padre; a los más jóvenes, como a hermanos; 2 a las ancianas, como a madres; a las jovencitas, como a hermanas, con toda pureza. 3 Honra a las viudas que en verdad lo son. 4 Pero si alguna viuda tiene hijos, o nietos, aprendan éstos primero a ser piadosos para con su propia familia, y a recompensar a sus padres; porque esto es lo bueno y agradable delante de Dios. 5 Mas la que en verdad es viuda y ha quedado sola, espera en Dios, y es diligente en súplicas y oraciones noche y día. 6 Pero la que se entrega a los placeres, viviendo está muerta. 7 Manda también estas cosas, para que sean irreprensibles; 8 porque si alguno no provee para los suyos, y mayormente para los de su casa, ha negado la fe, y es peor que un incrédulo. 9 Sea puesta en la lista sólo la viuda no menor de sesenta años, que haya sido esposa de un solo marido, 10 que tenga testimonio de buenas obras; si ha criado hijos; si ha practicado la hospitalidad; si ha lavado los pies de los santos; si ha socorrido a los afligidos; si ha practicado toda buena obra. 11 Pero viudas más jóvenes no admitas; porque cuando, impulsadas por sus deseos, se rebelan contra Cristo, quieren casarse, 12 incurriendo así en condenación, por haber quebrantado su primera fe. 13 Y también aprenden a ser ociosas, andando de casa en casa; y no solamente ociosas, sino también chismosas y entremetidas, hablando lo que no debieran. 14 Quiero, pues, que las viudas jóvenes se casen, críen hijos, gobiernen su casa; que no den al adversario ninguna ocasión de maledicencia. 15 Porque ya algunas se han apartado en pos de Satanás. 16 Si algún creyente o alguna creyente tiene viudas, que las mantenga, y no sea gravada la iglesia, a fin de que haya lo suficiente para las que en verdad son viudas. Los ancianos que gobiernan bien, sean tenidos por dignos de doble honor, mayormente los que trabajan en predicar y enseñar. Pues la Escritura dice: No pondrás bozal al buey que trilla; y: Digno es el obrero de su salario. Contra un anciano no admitas acusación sino con dos o tres testigos. A los que persisten en pecar, repréndelos delante de todos, para que los demás también teman.

1 Tim 5.1-20

¿Que es esto del honor? En en griego solamente, sale mas de 40 veces, y en el AT tiene una prominencia singular. De hecho, llega a tal punto que ¡sale en uno de los 10 mandamientos!

Como sustantivo, el honor en la Biblia significa “estima, valor o gran respeto”. Honrar a alguien es valorarlo altamente o otorgarle valor. La Biblia nos exhorta a expresar honor y estima a ciertas personas: nuestros padres, los ancianos y los que están en autoridad (Efesios 6: 2, Levítico 19:32 y Romanos 13: 1). Pero debemos entender que toda autoridad y honor pertenecen a Dios solo (1 Crónicas 29:11, 1 Timoteo 1:17, Apocalipsis 5:13). Aunque Él puede delegar Su autoridad a otros, todavía le pertenece (Efesios 4: 11-12).

Pedro nos dice que “Honrad a todos. Amad a los hermanos. Temed a Dios. Honrad al rey.” (1 Pedro 2:17). La idea de honrar a otros, especialmente a aquellos en autoridad (el rey), proviene del hecho de que representan la autoridad final de Dios. Un ejemplo clásico es el mandamiento de “someterse a las autoridades gobernantes porque han sido establecidas por Dios” (Romanos 13: 1-6). Por lo tanto, “de modo que quien se opone a la autoridad, a lo establecido por Dios resiste; y los que resisten, acarrean condenación para sí mismos.” (Romanos 13: 2). Esto significa que corresponde a los cristianos honrar a los que Dios ha puesto sobre nosotros a través de nuestra obediencia y el demostrar respeto. Hacer lo contrario es deshonrar a Dios.

La Biblia habla de otro grupo notable de personas que merecen “doble honor”, la dirección de la iglesia, llamados ancianos: “Los ancianos que gobiernan bien, sean tenidos por dignos de doble honor, mayormente los que trabajan en predicar y enseñar.” (1 Timoteo 5:17). En la iglesia del primer siglo, algunos ancianos trabajaban en la palabra y la doctrina dedicando su tiempo a la predicación y la enseñanza, mientras que otros lo hacian en privado. Sin embargo, todos los ancianos prestaban atención a los intereses de la iglesia y al bienestar de sus miembros. Estos hombres tenían derecho a doble honor de respeto y deferencia por su posición, así como apoyo material o monetario. Esto fue especialmente significativo porque el Nuevo Testamento completo aún no estaba disponible.

La Biblia también nos da el mandato de honrarnos mutuamente en nuestras relaciones entre el empleador y el empleado (1 Timoteo 3:17; 6: 1, Efesios 6: 5-9), así como en la relación matrimonial con el esposo y la esposa, con el tema de la sumisión y el honor mutuo (Hebreos 13: 4, Efesios 5: 23-33). Curiosamente, de todas las órdenes de honrar a los demás, la más repetida se refiere a la de honrar al padre y a la madre (Éxodo 20:12, Mateo 15: 4). Este mandamiento era tan importante para Dios que si alguien maldecía o golpeaba a su padre, debía ser condenado a muerte (Éxodo 21: 7).

La palabra amor es también a veces sinónimo de honor. Pablo nos ordena que seamos devotos el uno al otro en amor fraternal. “Amaos los unos a los otros con amor fraternal; en cuanto a honra, prefiriéndoos los unos a los otros.”(Romanos 12:10). Honrar a otros, sin embargo, va en contra de nuestro instinto natural, que es honrar y valorarnos a nosotros mismos. Sólo estando impregnados de humildad por el poder del Espíritu Santo podemos estimar y honrar a nuestro prójimo más que a nosotros mismos (Romanos 12: 3, Filipenses 2: 3).

El libro de Proverbios ilustra la asociación del comportamiento de uno con su honor resultante. Por ejemplo, “El que sigue la justicia y la misericordia hallará la vida, la justicia y la honra.” (Proverbios 21:21, Proverbios 22: 4; 29:23). A menudo, el honor se confiere a los de la sabiduría y la inteligencia, por lo tanto, ganar alabanza y adoración (1 Reyes 10: 6-7). Otro tipo de honor pertenece a aquellos que tienen gran riqueza o fama (Josué 6:27). Correspondientemente, también sabemos que tal honor, fama y riqueza mundana, al final, carece de sentido y de corta duración (Eclesiastés 1:14; Santiago 4:14).

El honor como se enseña en las Escrituras es muy diferente del tipo de honor buscado por el mundo. El honor y los premios que acumulan algunos con riqueza, influencia política, poder mundano, y el estatus de celebridad son efimeros y pasajeros. Aquellos que prosperan en el honor y en la estatura fugaces de este mundo no son conscientes de que “Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes.” (1 Pedro 5: 5). Tales eran los fariseos del tiempo de Jesús, que buscaban honor y elogios de los hombres. Pero en verdad, Jesús los rechazó. Él dijo: “hacen todas sus obras para ser vistos por los hombres.” (Mateo 23: 5). Él no sólo los etiquetó como hipócritas, sino “serpientes” y “víboras”, esencialmente condenándolos al infierno (Mateo 23: 29-33).

El punto que se debe hacer aquí es que el mundo en el que vivimos es corrupto (Deuteronomio 32: 5, Filipenses 2:15) porque no le da a Dios el honor que Él merece. El que honra al mundo y las cosas de él se hace enemigo de Dios (Santiago 4: 4). El apóstol Pablo escribió: “Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido.” (Romanos 1:21). La Biblia enseña que el honor se encuentra en Dios y Su Hijo y en nuestro ser como Él (Juan 15: 8). Debemos rendirle obediencia a través de los frutos de nuestros trabajos (Proverbios 3: 9; 1 Corintios 10:31), así como a través del cuidado y nutrición de nuestros cuerpos (1 Corintios 6:19). Estimar a Dios como el primero en nuestras vidas (Mateo 22: 37-38) se expresa así tanto en el compromiso total de nuestras vidas como en la devoción de nuestras posesiones a Su servicio y gloria (Colosenses 3:17). Aunque estamos en este mundo, no somos de este mundo (Juan 15: 18-21). Esto significa que, al honrar a Dios a través de nuestro carácter piadoso, cosecharemos deshonra de los del mundo. De hecho, la Biblia nos enseña que “también todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecución” (2 Timoteo 3:12).

Después de todo lo dicho y hecho, sabemos que: como los cielos y todos los que están en él elevan sus voces en honor y alabanza a Dios, debemos hacer lo mismo: “Señor, digno eres de recibir la gloria y la honra y el poder; porque tú creaste todas las cosas, y por tu voluntad existen y fueron creadas.”(Apocalipsis 4:11). Nunca ha habido, ni habrá nunca, alguien en cualquier posición de poder o influencia mundana que pueda reclamar tal honor (1 Timoteo 6:16). Sólo Dios es el Creador y sustentador de todos los cielos y la tierra (Apocalipsis 14: 7).

Todos los creyentes verdaderos deben honrar a Dios y a Su Hijo, Jesucristo, a través de nuestro reconocimiento y confesión de que Él es el único Dios (Éxodo 20: 3, Juan 14: 6 y Romanos 10: 9). Debemos honrar a Dios en nuestro reconocimiento de que el don de la vida eterna y la salvación misma de nuestras almas vienen a través de Jesucristo y sólo a Él (Juan 11:25; Hechos 4:12; 1 Timoteo 2: 5). Sabiendo esto, damos honor y obediencia a nuestro Salvador por medio de nuestra humilde adoración y obediencia a Su voluntad (Juan 14: 23-24; 1 Juan 2: 6). Como tal, Él nos honrará cuando Él nos asiente en Su trono en el cielo (Apocalipsis 3:21).

¿Qué ejemplo eres?

Ninguno tenga en poco tu juventud, sino sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza. 13 Entre tanto que voy, ocúpate en la lectura, la exhortación y la enseñanza. 14 No descuides el don que hay en ti, que te fue dado mediante profecía con la imposición de las manos del presbiterio. 15 Ocúpate en estas cosas; permanece en ellas, para que tu aprovechamiento sea manifiesto a todos. 16 Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina; persiste en ello, pues haciendo esto, te salvarás a ti mismo y a los que te oyeren.
1 Tim 4.12-16

Muchas veces cuando leemos este pasaje, lo que nos resalta es que Pablo le dice a Timoteo que nadie (ninguno) tenga en poco su juventud. Realzamos la necesidad de poder ser quienes somos sin importar lo que otros piensen de nosotros o como nos vean. Traducido al lenguaje actual sería lo de “Así es como soy; si te gusta, bien. Si no, ya te apañarás.” ¿Es eso lo que esta diciendo Pablo? ¿Abroga un pasotismo bíblico? 

Si tenemos en cuenta el resto del pasaje, también considerando el resto de el Nuevo Testamento y la Biblia, nos damos cuenta de que no es lo que Pablo esta diciendo, ni mucho menos. Pero como estamos acostumbrados a que en nuestra sociedad el centro “soy yo” – tenemos la tendencia a leer pasajes de las Escrituras de la misma forma. Pero aquí el centro de la  indicación efectivamente es hacia un individuo, pero no para su crecimiento, aunque también ocurre, sino para el crecimiento de los que están a su lado. No es por uno mismo, sino por los que le rodean.

Pablo le dice que ninguno tenga en poco, pero esta palabra va mas allá, (καταφρονέω/kataphroneo) para indicar un desprecio activo y abierto. No esta hablando de que alguien te dice alguna cosa que no le gusta de ti. Esta hablando de los que por la juventud, o la novedad de ser cristiano, existe un desprecio. Esto lo hacemos, ¿verdad? Quizás no lo exteriorizamos, y nos da vergüenza cuando nos damos cuenta de lo que hemos hecho, pero lo hacemos: Si llevo yo más años que tu en esta iglesia, ¿cómo me vas a enseñar ahora tu a mi? ¿Es que eres mejor que yo?

Así que Pablo le va a decir seis cosas en las que tiene que ser patrón; y para conseguir ser patrón en esas seis cosas, debe ocuparse en tres.

Ya que es más lógico, miraremos primero en que se debe ocupar, y luego veremos el resultado, el patrón.

OCUPATE:

  1. La lectura
    1. ἀνάγνωσις / anagnosis  – vemos en esta palabra una palabra más: gnosis, que quiere decir conocimiento. Se refiere a una lectura en voz alta, normalmente durante el culto en la sinagoga y para el aprendizaje de dicha lectura. Lleva consigo el reconocimiento del texto. ¡Cuántas personas hay que no pueden escuchar en voz alta proclamada la Palabra de Dios!
  2. La exhortación
    1. ἀνάγνωσις / paraklesis – se define esta palabra como un “llamado intimo” de alguien que esta dando el veredicto de Dios. Esta “instancia santa” se usa del Señor directamente motivando e inspirando a los creyentes que lleven a cabo Su plan, entregando Su mensaje particular a alguien. Depende del contexto puede ser exhortación, aviso, ánimo o consuelo.
  3. La enseñanza
    1. διδασκαλία / didaskalia – viene de didasko, enseñar, pero esta es enseñanza propiamente aplicada: es doctrina cristiana (enseñanza) especificamente como se extiende a las aplicaciones propiamente dichas de la vida.

Entonces tenemos esta lectura en voz alta, una lectura de reconocimiento y de aprendizaje, luego exhortación, esta voluntad de ser usado por Dios para exhortar, dar un aviso, ser de ánimo o consuelo; finalmente la enseñanza: agarrando la doctrina que se encuentra en la Palabra de Dios y aplicandola a la vida diaria, la vida cotidiana.

Si en estas tres cosas nos aplicamos, las seis cosas de ser ejemplo no nos serán gravosas ni dificultosas, porque estaremos poniendo nuestro enfasis no en ser el ejemplo perfecto sino en buscar ocuparnos correctamente. 

SE EJEMPLO:

  1. Palabra -este logos simplemente quiere decir una palabra sacada por conclusion mental. O sea, es un razonamiento que produce cosecha verbal. Si nuestro pensamiento esta inmerso en la Palabra (al estar leyendo como se nos insta en #1) nuestra palabra será sazonada correctamente con la Verdad y no nuestra opinion. Cuanto cuidado debemos tener de que cuando se nos pregunte sobre algo, el ejemplo que demos sera de compartir lo que dice Dios y no lo que nos parece a nosotros. Si quiero saber lo que alguien piensa, voy a ir a alguien que me va a decir algo que me gusta, ¡al menos! Y aqui también entra #2, el poder ayudar a alguien mediante un llamado verbal.
  2. Conducta – ἀναστροφή/anastrophe – curiosa palabra: ana quiere decir “de abajo para arriba” o como diriamos en castellano, de arriba a abajo. Strophe es girar. Literalmente es “un giro de arriba a abajo.” Quiere decir el cambio que hay en lo exterior por el cambio realizado en lo interior. Tantas veces queremos ver cambio exterior sin buscar el cambio interior. ¿Porque hay tantas personas que hacen el bien, pero no son de Cristo? Porque han sido recompensadas por una mascara, por la ilusión de “que bien lo has hecho” y la palmadita de la espalda. Pero esto no aprovecha al hombre en su destino eterno. Y aún más, cuando debes ser ejemplo de que este cambio es real. No puedes pedir una cosa y no estar dispuesto a cambiar personalmente.
  3. Amor – ἀγάπη/agape – es una preferencia moral. Muchas veces lo usamos para referir el amor de Dios hacia la humanidad, ya que su amor no tiene un condicionante. Romanos 5.8 nos indica que “Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.” Pero, ¿nosotros cómo mostramos este amor agape?
    1. Rom 13.10: El amor no hace mal al prójimo; así que el cumplimiento de la ley es el amor.
    2. 1 Jn 4.18: En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor lleva en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor.
    3. 2 Cor 2.4: Porque por la mucha tribulación y angustia del corazón os escribí con muchas lágrimas, no para que fueseis contristados, sino para que supieseis cuán grande es el amor que os tengo.
    4. 1 Tim 1.5 Pues el propósito de este mandamiento es el amor nacido de corazón limpio, y de buena conciencia, y de fe no fingida.
  4. Espiritu – πνεῦμα/pneuma  – esta palabra es la que se usa del “Espiritu Santo”, pero mayoritariamente cuando tiene el adjetivo santo delante. Aquí no lo encontramos, por lo tanto se refiere a otra cosa. La palabra en si es simplemente viento o impulso, y es por donde va Pablo: el ejemplo que debes dar en lo que te mueve, que es lo que te hace hacer lo que haces. ¿Cual es el espiritu que te impulsa a moverte para realizar una acción? ¿Es nacido de un deseo puro de amar y agradar a Dios? ¿O nace de miedo, de contienda, de envidia, de avaricia?
  5. Fe – πίστις/pistis – fe, o para que nos entendamos mejor: fidelidad. Dicho de una forma más: es la persuasión de la voluntad de Dios. Fe o fidelidad no proviene del hombre en si; es separado de la confianza que uno mismo genera. La fe es la persuasión de algo cierto porque la Palabra de Dios nos habla de su certeza. Es porque Dios impulsa en mi e implanta en mi que entonces puedo tener fe. Recuerda: creer y tener fe son dos cosas diferentes. Tener fe es mucho más alla que simplemente creer. Rom 10.17: “Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.” Rom 14.23 “Pero el que duda sobre lo que come, es condenado, porque no lo hace con fe; y todo lo que no proviene de fe, es pecado.”
  6. Pureza – ἁγνεία/hagneia – es limpio o puro. La raiz es hagnea  que habla de la santidad de aquello que era ceremonialmente limpio. Nos habla de la necesidad de no tener la mezcla de ser culpable e inocente. Debemos ser honestos en nuestro andar, en nuestro pensar, reflejando y demostrando el cambio generado.

 

 

 

 

 

 

 

Año nuevo, ¡al gimnasio!

Desecha las fábulas profanas y de viejas, y ejercítate para la piedad. Porque el ejercicio físico para poco aprovecha; pero la piedad para todo aprovecha, pues tiene promesa para la vida presente y para la venidera. 1 Timoteo 4:7-8

Cada año que empieza parece que hay un lugar que se llena mas que otros. No son los supermercados ni las zapaterias, aunque si que en tiempos de rebajas ¡se ven abordados! No, a partir del 1 de enero, el edificio que ves mas aumento de gente es el gimnasio. Mucha gente se apunta al gimnasio, o se acuerda que esta pagando la cuota del gimnasio y se proponen perder esos kilos de mas, o conseguir tener una figura “10”.

Pablo, aquí hablando a Timoteo, le indica una cosa para dejar y una cosa para hacer. Esta es la ley de substitución que vemos a traves de toda la Biblia. Al dejar algo malo, reemplázalo con algo bueno o positivo.

En primer lugar, Pablo de indica que deje “las fábulas profanas y de viejas”.  Esta palabra para desechar es que tu tiempo es demasiado valioso para considerar estas fábulas. No llevan a ninguna parte, asi que son inutiles. Profano es que no lleva a la adoración de Dios. De viejas es literalmente creencias de mujeres mayores sin conocimiento.

Pero después Pablo le dice a Timoteo que se “ejercite” para una cosa. Esta palabra, γυμνάζω, gumnazo, vemos nuestra palabra “gimnasio” en ella.  Literalmente es  “ejercer intensamente, como un atleta profesional. Presume disciplina completa, necesaria para estar en “condición óptima” (agilidad total, habilidad, resistencia). Esto se obtiene sólo de un entrenamiento constante y riguroso. Transmite la adquisición de la competencia a través de la práctica – ejercicio regular con resistencia graduada (el elemento físico también se incluye con el espiritual de estar en el “gimnasio de Dios”).”

Esta palabra sale solamente 4 veces en el NT, en este pasaje de 1 Timoteo y tambien:

Heb 5.14: pero el alimento sólido es para los que han alcanzado madurez, para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal.

Heb 12.11: Es verdad que ninguna disciplina al presente parece ser causa de gozo, sino de tristeza; pero después da fruto apacible de justicia a los que en ella han sido ejercitados.

2 Pedro 2.14: Tienen los ojos llenos de adulterio, no se sacian de pecar, seducen a las almas inconstantes, tienen el corazón habituado a la codicia, y son hijos de maldición.

Entonces, ¿qué es lo que Pablo le menciona encarecidamente que se tiene que fortalecer? ¿Qué es esto tán importante en la que tiene que tener un entrenamiento constante y riguroso?

La palabra es piedad. Pero tenemos que desmitificar un poco esta palabra, porque si miramos en el RAE, nos da una definición de piedad que no concuerda con la definición bíblica: “Virtud que inspira, por el amor a Dios, tierna devoción a las cosas santas, y, por el amor al prójimo, actos de amor y compasión.” Pero la palabra que nos conscierne es “εὐσέβεια”, eusebia, y habla propiamente de la respuesta interior de alguien a las cosas de Dios que se manifiesta en reverencia. Se expresa naturalmente en reverencia a Dios, es decir, lo que él llama sagrado, digno de veneración.

Simplemente, podriamos decir que es el “carácter y conducta determinados por el principio de amor o temor de Dios en el corazón “.

Por tanto, hay dos partes a la piedad. Primero, está la actitud hacia Dios de “reverencia y respeto”. En segundo lugar, también está el hacer lo que es agradable a Dios, como el “deber” que le debemos. El hermano Clinton Hamilton reconoce estos dos aspectos de la piedad y escribe del cristiano que “desarrolla un profundo respeto y reverencia por Dios será uno que comience a exhibir en su conducta una piedad constante hacia Dios”.

1. La piedad como una actitud
Como actitud, la piedad es la cualidad interior de la persona  que reconoce, a partir de las diversas evidencias, que el todopoderoso Creador existe y por lo tanto busca activamente desarrollar una relación espiritual con Él. En 1 Tim. 4.8, esta espiritualidad interior debe ser preferida sobre los “ejercicios corporales físicos”. En el versículo 7, los “ejercicios” en los que una persona piadosa debe involucrarse son aquellos que desarrollan más la piedad. En 1 Tim.6: 11 la piedad se pone en contraste con el seguir de los deseos de la carne y el mundo. La piedad es una mente puesta en asuntos espirituales (Rom.8: 5-6).

2 Ped 1.5-7: vosotros también, poniendo toda diligencia por esto mismo, añadid a vuestra fe virtud; a la virtud, conocimiento;al conocimiento, dominio propio; al dominio propio, paciencia; a la paciencia, piedad;a la piedad, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor.

La piedad, como una actitud, impregna todas las virtudes cristianas que Pedro enumera, ya que es el factor motivador detrás de nuestro crecimiento como cristianos. No crecemos y no podemos crecer como cristianos sin antes tener el deseo de ser más espirituales, que es la actitud de la piedad. En su folleto sobre “Las gracias cristianas”, James Tolle escribe: “De hecho, las gracias de la virtud, el conocimiento y el dominio propio, así como la paciencia, deben ser santificados e inspirados por la piedad, de modo que el pensamiento de Dios es traído a todos, para que comiencen y terminen con Dios “(p.52). La piedad es requerida, entonces, para aquellos que buscan a Dios y para aquellos que buscan ser más como la Naturaleza Divina (2 Pedro 1: 4).

2. La piedad como deber
La piedad también tiene sus frutos. Debe haber el “hacer” lo que agrada a Dios. Debemos tener cuidado, sin embargo, de no confundir las acciones de algunos como acciones de piedad. La moralidad sola no es piedad, ya que no puede ser motivada por la piedad y la reverencia por Dios. Las exhibiciones de “espiritualidad” o “religión” también pueden ser acciones no motivadas por el deseo de agradar a Dios. A veces podemos tener “envidia” de algunos porque “ellos” parecen ser más espirituales y religiosos. Aparentan la piedad (orgullosamente llevando cruces, brazaletes WWJD, camisetas con mensajes “cristianos); quizas hablan aparentemente piadosamente (“¡Alabado sea el Señor!”, “Tener una relación personal con Jesús”, etc.) y sus vidas parecen ejemplificar la piedad (moralidad, haciendo buenas obras). Pero, las Escrituras dirían que practican una “forma de piedad” (2 Timoteo 3: 5), ¡y no la verdadera piedad!

En el Nuevo Testamento la piedad es un producto de seguir la verdad. ¡Éste es un punto importante! La piedad siempre es el resultado de obedecer la verdad. Vine comenta varios versículos sobre esta línea de pensamiento y dice: “En 1 Timoteo 6: 3 ‘la doctrina que es según la piedad’ significa lo que es consistente con la ‘piedad‘, en contraste con las falsas enseñanzas, en Tito 1: 1 , “La verdad que es según la piedad” es la que produce la “piedad” en 1 Timoteo 3:16, “el misterio de la piedad” es la “piedad“, tal como está encarnada y comunicada a través de las verdades de la fe acerca de Cristo …

Así, uno es piadoso y actúa piadosamente sobre la obediencia de la verdad, y donde no hay obediencia de la verdad ¡no puede haber verdadera piedad o espiritualidad!

3. Los frutos de la piedad
En lugar de una falsa “forma de piedad”, hay verdaderos frutos de piedad que se manifiestan. Piensa en una persona que consideras piadosa. ¿Cómo son? Por lo general, consideramos a alguien que es piadoso de ser consciente por lo espiritual y vivir de tal manera que exhiba esta mentalidad espiritual en su vida. ¿En qué consiste? Aquí hay algunos ejemplos.

Una persona piadosa busca a Dios en los términos de Dios. Cornelio fue llamado un hombre devoto porque buscó agradar a Dios (Hechos 10: 2). La palabra “devoto” es una forma de la palabra para “piedad”. Que Cornelio era “devoto” se puede ver en su respuesta a la predicación del evangelio por Pedro (Hechos 10: 44-48). Cada vez que uno obedece los términos de perdón de Dios, estas actuando de manera piadosa.

Una persona piadosa adora a Dios “en espíritu y en verdad” (Jn 4:24). Cada vez que uno sigue la voluntad de Dios sobre cómo adorarle, entonces uno está siendo piadoso. El culto es nuestro intento de dar algo de nosotros mismos a Dios. Es el “fruto de nuestros labios” (Hebreos 13:15) y la presentación de nuestros cuerpos como “sacrificio vivo” (Romanos 12: 1). La adoración es nuestra piedad interior que se expresa a Dios en alabanza a través de nuestros cuerpos físicos.

Una persona piadosa muestra respeto y reverencia por Dios estudiando y obedeciendo Su Palabra. A menudo se nos dice que nuestra respuesta a la Palabra de Dios está directamente relacionada con nuestra relación con Dios. Por ejemplo, Jesús dijo: “Si me amáis, guardad mis mandamientos” (Juan 14:15). ¡Respetar a Dios significa que debemos respetar su Palabra! Naturalmente, el crecimiento espiritual resulta como uno se convierte en un producto de la palabra (1 Timoteo 4: 13-15).

Una persona piadosa es aquella que actúa correctamente, reacciona adecuadamente y no deja ninguna duda en la mente de nadie que es un hijo u hija de Dios. Dios es visto en esta persona desde adentro hacia afuera y desde afuera hacia dentro.

No es de extrañar que la piedad es tán importante que los cristianos cultiven. Debemos ejercitarnos, ir al gimnasio, y fortalezernos en nuestra piedad. Simplemente no podemos ser hijos fieles de Dios sin piedad.

 

Los postreros tiempos

Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios; por la hipocresía de mentirosos que, teniendo cauterizada la conciencia, prohibirán casarse, y mandarán abstenerse de alimentos que Dios creó para que con acción de gracias participasen de ellos los creyentes y los que han conocido la verdad. Porque todo lo que Dios creó es bueno, y nada es de desecharse, si se toma con acción de gracias; porque por la palabra de Dios y por la oración es santificado. 1 Tim 4.1-5

Acabamos de ver la magnifica canción, la prosa dedicada a expresar la obra redentora de Cristo en el mundo, y Pablo ahora reacciona con un “pero” contundente.

Dice “Pero el Espíritu dice que….algunos apostatarán”.

Hemos de ver con cuidado estos versículos porque Dios nos podría haber dejado disfrutar de todo lo que hemos visto al final del capítulo 3, con la redención, con la exaltación de Dios, pero no, nos trae volando abajo una vez más, a la realidad del mundo en el que estamos.

Una razón por esta presentación brusca es porque tenemos que pensar en ello. Tantas veces como Cristianos simplemente nos acomodamos. Tenemos vidas relativamente fáciles, sin demasiadas preocupaciones, y definitivamente no sufrimos una persecución activa. Pero aunque no suframos una persecución activa, si que pasamos por una persecución pasiva, o una animosidad religiosa pasiva.

Hay 1866 verbos diferentes en el NT, los cuales se usan en 28862 lugares distintos. Hay seis tiempos verbales en el Griego, pero uno destaca en su uso: con un sorprendente 40,76% de uso, un total de 11765 verbos en el texto Griego, esta el tiempo presente. ¿Que nos indica este tiempo? Indica un hecho, algo que da por sentado, algo histórico.

Con esto me refiero a que la gran parte de los verbos en griego no están imaginando un futuro idílico ni están cómodos en el pasado: están en el ahora, en la realidad del momento.

Pablo dice que el Espíritu “dice claramente” – y son dos palabras, rhetos legei, que básicamente quieren decir que expresa contundentemente. Ahora bien, no sabemos exactamente a que se refiere Pablo con estas palabras, porque en ningún otro sitio tenemos al Espíritu Santo diciendo verbatim estas palabras.

Quizás fue una revelación especifica del Espíritu Santo, y que no tenemos registrada en la Biblia, que Pablo recibió en el desierto o en alguna otra ocasión.

Tenemos esta singular frase, hysterois kairois, en tiempos postreros. Esta frase aparece únicamente aquí, aunque nos recuerda a la que sale en 2 Tim 3.1 “También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos.” La diferencia con la que nos concierne es que simplemente habla del “futuro” – no habla del final de los tiempos, sino que no es ahora mismo, para el autor. Quizás en ese momento los que decían tales cosas no estaban en la iglesia, sino afuera. No es que fuera poco, sino que Pablo dice que estarán dentro y saldrán.  Dice que “algunos se apartaran de la fe”.

Esta palabra, ἀφίστημι, afistemi, es dejar, caer de, o salir de.  El significado es que ellos “apostatarían” de la creencia de las verdades del evangelio. No significa que, como individuos, hubieran sido verdaderos cristianos, sino que se apartarían de las grandes doctrinas que constituyen la fe cristiana. Las formas en que harían esto se especifican de inmediato, mostrando lo que el apóstol quiso decir aquí al apartarse de la fe. Darían su atención a los espíritus seductores, a las doctrinas de los demonios, etc. El uso de la palabra “algunos”, aquí τινες tines, – no implica que el número sería pequeño. El significado es que “ciertas personas” saldrían así, o que “habría” una apostasía del tipo aquí mencionado, en los últimos días. Del pasaje paralelo de 2 Tesalonicenses 2: 3, parecería que esto va a ser unaapostasía extensa.

Escuchando espiritus engañadores:  Ya sea a doctrinas que son de una naturaleza engañosa, o a los hombres que profesan tener el Espíritu de Dios, y no lo tienen, sino que son hombres malos y seductores, engañando y siendo engañados. Están en espera para engañar, y tratar la palabra de Dios engañosamente. Al atender el ministerio de tales personas, al oírlas y conversar con ellas, la defección debía comenzar y extenderse. Por lo tanto tales deben ser evitados cuidadosamente, y su ministerio evitado.

Y a doctrinas de demonios; Tales como son ideados por los demonios, como todas las doctrinas condenables son. Y como todos, son mentirosos, porque el diablo es su padre.  Si la frase aquí significa que, en la apostasía, prestarían atención a las doctrinas que “respetan” a los demonios o a las doctrinas que los demonios “enseñaron”, no puede, en mi opinion, ser determinado con certeza. Sin embargo, si la frase anterior significa que abrazarían doctrinas enseñadas por espíritus malignos, difícilmente se podría suponer que el apóstol repitiera inmediatamente la misma idea en otra forma; Y entonces el sentido sería que una característica del tiempo a que se refiere sería la enseñanza predominante “respetando” a los demonios. Ellos “darían atención”, o abrazar, algunas visiones especiales respecto a los demonios. La palabra aquí traducida como “demonios” es daimonia δαιμονία – “demonios”.

En todo caso, la importancia recae en escuchar al Espiritu de Dios, a través de Su Palabra y no dejarnos de llevar por las corrientes de este siglo, por personas por muy “correctas” o “cristianas” que las veamos. Si no predican el evangelio como declarado en las Escrituras, no son de Cristo.

Grande es el Misterio

14 Esto te escribo, aunque tengo la esperanza de ir pronto a verte, 15 para que si tardo, sepas cómo debes conducirte en la casa de Dios, que es la iglesia del Dios viviente, columna y baluarte de la verdad.16 E indiscutiblemente, grande es el misterio de la piedad: Dios fue manifestado en carne, Justificado en el Espíritu, Visto de los ángeles, Predicado a los gentiles, Creído en el mundo, Recibido arriba en gloria.
1 Tim 3.14-16

Pablo aquí hace una pausa en la Epístola. Ha traído a su fin algunas de las indicaciones principales de las que tiene que dar respeto a la preservación de la doctrina pura, la realización del culto público, y las calificaciones para el ministerio: y antes de proceder a otros temas se detiene con el fin de insistir en la importancia de estas cosas, señalando lo que realmente está involucrado en ellos.

Su importancia es una razón principal absoluta para escribir. A pesar de que espera estar con Timoteo de nuevo incluso antes de lo que podría esperarse, sin embargo, no esperara explicarle los asuntos de esta gravedad a su regreso a Éfeso.  La forma en que los cristianos deben comportarse en la casa de Dios no es una cuestión que puede esperar indefinidamente, al ver que esta casa de Dios no es un santuario sin vida, que no sabe nada y no le importa nada de lo que pasa en su templo; pero una congregación de almas inmortales y órganos que son templos del Dios vivo,

La congregación que pertenece al Dios vivo debe tener una constitución para preservarlo de la facción y la anarquía. Con mayor razón, al ver que a ella se le ha asignado un puesto de gran responsabilidad. La verdad en sí es evidente por sí misma y es autosostenida: no necesita ninguna ayuda externa. Pero la verdad tal como se manifiesta en el mundo necesita el mejor soporte y la base más firme que se puede encontrar para ello. La familia de Dios no es sólo una comunidad que de una manera solemne y especial pertenece al Dios vivo: también es la “columna y baluarte de la verdad.” Estas consideraciones muestran cómo de vital es la pregunta, ¿De qué manera conviene que uno se comporte a sí mismo en esta comunidad?

¿Por qué Pablo habla de la verdad como “el misterio de la piedad?” Con el fin de expresar tanto la Divinidad y los aspectos humanos de la fe cristiana. En un lado el Evangelio divino es un misterio, un secreto revelado. Es un cuerpo de verdad oculto originalmente a partir del conocimiento del hombre, al que el hombre por su propia razón y habilidades sin ayuda no sería capaz de encontrar el camino. En una palabra, es una revelación: una comunicación de Dios a los hombres de la verdad que no podrían haber descubierto por sí mismos.  El misterio pagano era algo que siempre se mantiene oculto a la mayor parte de la humanidad; un secreto a la que fueron admitidos sólo unos pocos privilegiados. El misterio cristiano, por el contrario, es algo una vez escondido, pero ahora dado a conocer, no a unos pocos, sino para todos. El término, por lo tanto, implica una espléndida paradoja: es un secreto revelado a cada uno.

En las propias palabras de Pablo a los Romanos, Romanos 16:25-27 “Y al que puede confirmaros según mi evangelio y la predicación de Jesucristo, según la revelación del misterio que se ha mantenido oculto desde tiempos eternos, 26 pero que ha sido manifestado ahora, y que por las Escrituras de los profetas, según el mandamiento del Dios eterno, se ha dado a conocer a todas las gentes para que obedezcan a la fe, 27 al único y sabio Dios, sea gloria mediante Jesucristo para siempre. Amén.”

Rara vez se utiliza la palabra misterio sin combinar con alguna otra palabra que significa revelar, manifestar o hacer saber.

Sin embargo, la fe cristiana no es sólo un misterio, pero un “misterio de la piedad“. No sólo habla de la bondad de Dios Todopoderoso en la revelación de Sus eternos consejos para el hombre, pero también habla de las obligaciones del hombre como consecuencia de haber sido iniciado.  Los que aceptan que “profesan piedad”; profesan reverencia al Dios que se ha hecho saber a ellos.

Dios fue manifestado en carne,
Justificado en el Espíritu,
Visto de los ángeles,
Predicado a los gentiles,
Creído en el mundo,
Recibido arriba en gloria.”

Después del texto sobre los tres testigos Celestiales en la Primera Epístola de San Juan, ninguna lectura disputada en el Nuevo Testamento ha dado lugar a más controversia que el pasaje que nos ocupa. Esperemos que el día no está muy lejano en el que no habrá más disputa acerca de cualquier texto.

Pero aquí nos encontramos con una consideración muy interesante. Las palabras que siguen se ven como una cita de algún himno cristiano primitivo o confesión. El movimiento rítmico y el paralelismo de las seis cláusulas equilibradas, de los cuales cada triplete forma un clímax, apunta a un hecho como este. Es posible que nos encontramos ante un fragmento de uno de los mismos himnos que, como Plinio el joven le dice al emperador Trajano, los cristianos estaban acostumbrados a cantar antifonalmente al amanecer a Cristo como Dios. Podría muy bien ser cantado de lado a lado, línea por línea, o de triplete en triplete.

Dios fue manifestado en carne,
Justificado en el Espíritu,
Visto de los ángeles,
Predicado a los gentiles,
Creído en el mundo,
Recibido arriba en gloria.”

Manifestado en Carne
Supongamos que esta conjetura muy razonable y atractiva es correcta, y que Pablo está aquí citando de alguna fuente bien conocida. “El misterio de la piedad” tiene como centro y fundamento de vida de una persona divina; y la gran crisis en el largo proceso por el cual fue revelado el misterio se alcanza cuando esta persona divina “fue manifestado en carne.”

La “manifestación” de Cristo en la carne es un tema favorito con él, como con Juan, y es uno de los puntos en los que los dos apóstoles no sólo enseñan la misma doctrina, pero lo enseñan en el mismo idioma. El hecho de que él había usado la palabra “misterio” sería más que suficiente para hacerle hablar de “manifestación”, incluso si no ha habido falsos maestros que negaban o explicados el hecho de la encarnación del Hijo Divino. Las dos palabras encajan una en la otra exactamente. “Misterio”, en la teología cristiana, implica algo que antes estaba oculto, pero ahora se ha dado a conocer; “Manifiesto” implica dando a conocer lo que había sido ocultado. Una aparición histórica de uno que había existido anteriormente, pero se había mantenido desde el conocimiento del mundo, es lo que se entiende por: “Quién fue manifestado en la carne.”

Justificado en el Espíritu
Espíritu aquí no puede significar el Espíritu Santo, como la mayuscula nos puede hacer entender. “En el espíritu”, esta cláusula es evidente que esta en contraste con “en carne” en la cláusula anterior. Y si “carne” se refiere a la parte material de la naturaleza de Cristo, “espíritu” significa la parte inmaterial de su naturaleza, y la parte superior de la misma. Su carne era el ámbito de su manifestación: su espíritu era el ámbito de su justificación. Así, gran parte parece ser claro.

Pero, ¿qué hemos de entender por su justificación? Y cómo se llevará a cabo en su espíritu? Cristo, mientras que estaba “en la carne”, parecía ser sólo una persona como los hombres en la carne, y de hecho tomo en si sus pecados; pero por haber muerto al pecado, y después de haber resucitado, él ganó para él y su su pueblo justicia justa (Is 50: 8; Jn 16:10; Hech 22:14); o más bien, como la antítesis de “fue manifestado en la carne” requiere, fue justificado en el Espíritu, al mismo tiempo que fue manifestado en carne, es decir, Él fue reivindicado como divino “en su Espíritu,” que es , en su naturaleza superior; en contraste con “en la carne”, su naturaleza humana visible.

Romanos 1. 3-4 “,acerca de su Hijo, nuestro Señor Jesucristo, que era del linaje de David según la carne, que fue declarado Hijo de Dios con poder, según el Espíritu de santidad, por la resurrección de entre los muertos.” Así “justificado” se usa para significar reivindicado en el propio, verdadero carácter (Mt 11:19; Lu 7:35; Ro 3:4).

La naturaleza humana de Cristo consistió, como la nuestra, de los tres elementos: cuerpo, alma y espíritu. El cuerpo es la carne de la que se habla en la primera cláusula. El alma (ψυχη/psuke), a diferencia del espíritu (πνευμα/pneuma), es el asiento de los afectos y deseos naturales. Era el alma de Cristo que estaba preocupada ante la idea de sufrimiento inminente: “Mi alma está muy triste, hasta la muerte.” (Mateo 26:38; Marcos 14:34) “Ahora está turbada mi alma; ¿y qué diré? ¿Padre, sálvame de esta hora? Mas para esto he llegado a esta hora.” (Juan 12:27)

El espíritu es el asiento de las emociones religiosas: es la parte más alta, más interna de la naturaleza del hombre; el santuario del templo. Fue en su espíritu que Cristo se vio afectado cuando la presencia del mal moral le angustiaba. Él se indignó en su espíritu cuando vio a los Judios hipócritas mezclando sus lamentos sentimentales con los lamentos de corazón de Marta y María en la tumba de Lázaro. (Juan 11:33) Fue en su espíritu también que él estaba preocupado cuando, cuando Judas se sentó a la mesa con él y, posiblemente, junto a él, dijo: “De cierto, de cierto os digo, que uno de vosotros me va a entregar.” (John 13:21)

De una manera que ninguno de nosotros puede medir, Jesucristo sabía la alegría de una buena conciencia. El reto que hizo a los Judios, “¿Quién de vosotros me redarguye de pecado?”  Nadie tenía nada en contra de él y nunca podrían acusarlo. Él estaba justificado cuando hablaba, y claro cuando juzgaba. (Romanos 3: 4; Salmo 51: 4) Hombre Perfecto como era, y se manifiesto en carne débil y enferma.

Visto de los ángeles.
Esta clausula responde a “predicado a los gentiles” (o más bien “entre las naciones”, que incluye a los los Judios).

Romanos 16.25-26 25 Y al que puede confirmaros según mi evangelio y la predicación de Jesucristo, según la revelación del misterio que se ha mantenido oculto desde tiempos eternos, 26 pero que ha sido manifestado ahora, y que por las Escrituras de los profetas, según el mandamiento del Dios eterno, se ha dado a conocer a todas las gentes para que obedezcan a la fe,

“Ángeles vieron al hijo de Dios con nosotros, no lo vieron visto antes” [Crisóstomo] ‘. “Ni siquiera habían visto a su naturaleza divina, que no es visible para cualquier criatura, pero le vieron encarnar” [Teodoreto] 1 Ped 1.12: A éstos se les reveló que no para sí mismos, sino para nosotros, administraban las cosas que ahora os son anunciadas por los que os han predicado el evangelio por el Espíritu Santo enviado del cielo; cosas en las cuales anhelan mirar los ángeles. .

Lo que los ángeles llegaron a conocer por ver, las naciones lo aprendieron por la predicación. Es un nuevo mensaje a una clase, así como a la otra; en la unión maravillosa de la persona de JesuCristo, las cosas más opuestas, es decir, el cielo y la tierra, se encuentra “el misterio” [Wiesinger].

Tambien vemos la antítesis entre los ángeles que están tan cerca del Hijo de Dios, el Señor de los “ángeles”, y los gentiles, que estaban tan completamente “lejos” (Ef 2: 17).

El triplete restante es más simple: el significado de cada uno de sus extremos está claro. El mismo Cristo, que fue visto por los ángeles, también fue predicado entre las naciones de la tierra. Estas naciones estan bajo el maligno (1 Jn 2.15, 5.19) y esta opuesto a la gloria (Juan 3.16, 17).

Fue creído en el mundo: sin embargo, él mismo fue tomado de la tierra y recibido una vez más en la gloria. La propagación de la fe en un Cristo ascendido es aquí claramente e incluso con entusiasmo es declarado . Para todas las naciones, a todo el mundo, pertenece este Salvador glorificado.

Todo esto le suma importancia a la pregunta “¿cómo debes conducirte en la casa de Dios?”

Es notable cómo son posibles muchas disposiciones de estas seis cláusulas, todas haciendo excelente sentido:

  1. Podemos hacerlos en dos tripletes de líneas independientes:
  2. podemos acoplar las dos primeras líneas de cada triplete juntos y luego hacer que las terceras líneas se corresponden entre sí.
  3. En cualquiera de los casos cada grupo comienza con la tierra y termina con el cielo.
  4. Podemos hacer que las seis líneas en tres coplas. En la primera copla carne y el espíritu están contrastados y combinados; En el segundo, los ángeles y los hombres; en la tercera, la tierra y el cielo.

Sí, sin dejar lugar a dudas, el misterio de la piedad es grande. La revelación del Hijo Eterno, que impone a los que lo aceptan una santidad de la que su impecabilidad debe ser el modelo, es algo terrible y profundo. Pero Él, que junto con cada tentación permite “también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar,” (1 Cor 10.13) no impone un patrón de imitación sin que, al mismo tiempo, se concede la gracia necesaria para la lucha hacia ella.

Llegar a ella es imposible, al menos en esta vida. Pero la conciencia de que no podemos alcanzar la perfección no es excusa para la imperfección. La impecabilidad de Cristo es infinitamente más allá de la nuestra aquí.

Pero para aquellos que están tomado su cruz cada día y siguiendo a su Maestro, y que han lavado sus vestiduras y las han blanqueado en la sangre del Cordero, se les otorgará en adelante estar sin pecado “delante del trono de Dios y servirle a Él día y noche en su templo “. Después de haber seguido a Cristo en la tierra van a seguirle aún más en el cielo. Después de haber compartido sus sufrimientos aquí, compartirán su recompensa allí. Ellos, también, serán “vistos de los ángeles” y “recibidos arriba en gloria.”

Asi mismo también….

“Los diáconos asimismo deben ser honestos, sin doblez, no dados a mucho vino, no codiciosos de ganancias deshonestas; que guarden el misterio de la fe con limpia conciencia. Y éstos también sean sometidos a prueba primero, y entonces ejerzan el diaconado, si son irreprensibles. Las mujeres asimismo sean honestas, no calumniadoras, sino sobrias, fieles en todo. Los diáconos sean maridos de una sola mujer, y que gobiernen bien sus hijos y sus casas. Porque los que ejerzan bien el diaconado, ganan para sí un grado honroso, y mucha confianza en la fe que es en Cristo Jesús.”‭‭1 Timoteo‬ ‭3:8-13‬ ‭RVR1960‬‬

Después de haber visto todos los requisitos para los sobreveedores, para aquellos que han sido puestos por Dios y por la iglesia como aquellos que vigilan la grey, tenemos unos versiculos que nos indican algunas cosas más para los diáconos.

La primera palabra que tenemos aquí es διάκονος, diáconos, que literalmente quiere decir a través del polvo. Esto se entiende como que van tan deprisa que van levantando polvo por donde van. Hay otros que concluyen que indica cómo se ven a sí mismos, al nivel del polvo.

Hay muchos conceptos de diacono en las iglesias hoy en dia. Muchas lo tienen como “el arreglador” y el que se cuida de las cosas fisicas de la iglesia. Otros lo tienen como un titulo honorifico y de “respeto” como “reverendo” – en otras congregaciones forman el cuerpo gestor de la congregación.

Pero ¿que es realmente un diacono? ¿Cuales son sus caracteristicas?

Tenemos estas aqui en Timoteo: honestos, sin doblez, no dados a mucho vino, no codiciosos de ganancias deshonestas, guardando el misterio de la fe con limpia conciencia, han sido puestos a prueba, irreprensibles, maridos de una sola mujer, que gobiernen bien sus hijos .

En total son ocho las características que Pablo menciona aqui en 1 Tim 3.  Nos recuerda a las que tiene para los obispos, los sobreveedores del inicio del capitulo.

Y creo que con razón – Pablo abroga, aunque nosotros nos hemos desviado, de una organización ecclesial que esta más interesada en la pureza y la rectitud que en el “oficio” en sí. El hecho de que un diacono sea diacono no indica que sea menor o menos espiritual que el que es obispo.

Aqui esta la lista de lo que Pablo pide:

  1.  honestos – σεμνούς – semnous / honrable, dignificado, propiamente se podria decir augusto, se les resepeta porque conllevan un aire de majestad! Tito 2.2 y Fil 4.8
  2.  sin doblez – δίλογος – dilogos / un adjetivo, derivados de DIS, “dos veces” y LEGO, “para hablar a una conclusión” – es decir, engañoso diciendo una cosa pero queriendo decir otra – literalmente, ” dos dichos”.Describe a alguien que deja una impresión errónea deliberada – que actúa como una “veleta” espiritual mediante la inversión de su posición (tomando diferentes lados de un problema siempre que sea conveniente u oportuno). Esta persona es inestable (vacilante), “habla por ambos lados de su boca.”
  3.  no dados a mucho vino – aquí la idea es que tu atención esta cautivada por el vino. Cuando dice mucho, la palabra es en exceso. El ser dado es que tu meta o camino de vida es este, el beber vino. 
  4.  no codiciosos de ganancias deshonestas -μὴ αἰσχροκερδεῖς – me aischrokerdeis – otra definicion, mas corta, sería la de codicioso: no quiere lo que no es suyo, especialmente cuando se trata de lo que otro tiene. Aqui también se traduce como “dinero mugroso o sucio” así que también puede ver con dinero conseguido de una forma deshonesta o impía, con lo cual sería en contradicción total de lo que un creyente debería buscar. 
  5.  que guarden el misterio de la fe con limpia conciencia : esto es, que poseen las verdades que Dios ha dado a los cristianos, este misterio, μυστήριον misterion, que son verdades reveladas por Dios. Lo hacen mediante una limpia conciencia, sabiendo que ellos no son nada, ni nadie, sino que lo reciben por Dios y para Su gloria. 
  6.  sean sometidos a prueba primero, y entonces ejerzan el diaconado, si son irreprensibles. Al igual que para los obispos, vemos que se deben poner a prueba primero. δοκιμάζω dokimazo no se refiere a que se esta buscando algo negativo sino que a la inversa, se busca lo positivo para poder ejerzer. Se ponen a prueba para poder comprobar lo bueno que hay, no lo malo que hay. 
  7.   maridos de una sola mujer. Aquí no se refiere a que solo han podido estar casados con una mujer, por ejemplo en el caso de la muerte de una y se hubiera re-casado, sino a que se enfocan o se centran en su mujer – “hombres-de-una-mujer”.
  8.  gobiernen bien sus hijos y sus casas. Ya hemos visto este “gobernar” – se trata de un carácter desarrollado para poder dar ejemplo fiel y verdadero, la efectividad que prueba tener sobre personas por tener una reputación respetada.

 

 

Jesús usó esta palabra para transmitir su ideal radical de las relaciones humanas como el servicio mutuo que implican auto-sacrificio. El famoso texto del Evangelio de Marcos que proporciona tanto un tema prominente de ese Evangelio y el propósito de la vida de Jesús dice: “el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor (diacono), y el que de vosotros quiera ser el primero, será siervo (diacono) de todos. Porque el Hijo del Hombre no vino para ser servido(diaconado), sino para servir (diaconar), y para dar su vida en rescate por muchos.”(10: 43-45).

Más tarde, en el aposento alto en Jerusalén, en la noche cuando lavó los pies de sus discípulos, Jesús dijo: “Porque, ¿cuál es mayor, el que se sienta a la mesa, o el que sirve (diacono) ? ¿No es el que se sienta a la mesa? Mas yo estoy entre vosotros como el que sirve (diacono).” (Lucas 22:27).

Es natural, por lo tanto, que la palabra ha venido a representar todo tipo de servicio a la causa del Evangelio. Un examen de griego del Nuevo Testamento indica que un apóstol fue designado como “diácono de Cristo” (traducción literal) (2 Corintios 11:23; 4: 1; Romanos 11:13). Pablo se hace llamar un “diácono” (traducción literal) de la iglesia (Colosenses 1:25), y aquí en 1 Timoteo, Timoteo se describe como un “buen servidor [literalmente “diácono”] de Cristo Jesús “(4:6). Ciertamente no hay nada rígido, consciente de sí mismo, o de auto-promoción de la palabra diácono. Los seguidores del Señor han de ser humildes servidores.

Con eso en mente, miramos el ultimo versículo de este pasaje: “Porque los que ejerzan bien el diaconado, ganan para sí un grado honroso, y mucha confianza en la fe que es en Cristo Jesús.”‭‭1 Timoteo‬ ‭3:13

El hecho de que reciban un grado honroso no quiere decir que eso sea la motivación del diacono para hacerlo. Hay mucha discrepancia entre los diferentes hermanos que saben mucho mas que yo, sobre que es este “grado honroso.” Es la única vez que sale en toda la Biblia y lo único que se sabe específicamente es que es un termino suscíntamente militar.

Propongo la idea que no es un grado de superioridad que “han obtenido” sino mas bien al revés: los que ejercen bien, ahora obtienen para si un reconocimiento de ser de esta forma. O sea, que es su reputación y su vida. Esta es la forma que tiene Dios – no es lo que tu veas en ti mismo lo que vale, sino lo que ven los demás en ti. La idea de “yo lo hago porque yo lo valgo” podriamos decir que en la Biblia es mas bien “tu lo haces porque Dios ha puesto en ti tanto el poder como el querer, y nosotros como congregación lo reconocemos”.

Llegamos a lo de mucha confianza. Si tu haces bien tu trabajo, ¿que ocurre, normalmente? Pues que cuando hablas, sabes de que hablas. Lo haces con confianza. Esta palabra es 3954 parrhēsía (de 3956 /pás, “toda” y rhēsis, “un proverbio o un dicho hablado con resolucón,” o propiamente, dejando atras un testimonio que hay algo que merece recordarse, o tomado en serio.

Una vez mas vemos, que lo que esta hablando aqui es que alguien se toma en serio lo que Dios quiere para la vida de TODO cristiano, y el efecto es singularmente obvio, el dejar un rastro para otros y que puedan ver lo que Dios ha hecho. El hecho de ser diacono, pastor, obispo, etc no es más que llevar a cabo tu vida para que otros vean en ti lo que Dios ha hecho.

Es una buena cosa…”pero” (4)

Palabra fiel: Si alguno anhela obispado, buena obra desea.Pero es necesario que el obispo sea irreprensible, marido de una sola mujer, sobrio, prudente, decoroso, hospedador, apto para enseñar; no dado al vino, no pendenciero, no codicioso de ganancias deshonestas, sino amable, apacible, no avaro; que gobierne bien su casa, que tenga a sus hijos en sujeción con toda honestidad (pues el que no sabe gobernar su propia casa, ¿cómo cuidará de la iglesia de Dios?); no un neófito, no sea que envaneciéndose caiga en la condenación del diablo. También es necesario que tenga buen testimonio de los de afuera, para que no caiga en descrédito y en lazo del diablo.

1 Tim 3.1-7

  1. irreprensible
  2. marido de una sola mujer
  3. sobrio
  4. prudente
  5. decoroso
  6. hospedador
  7. apto para enseñar
  8. no dado al vino
  9.  no pendenciero
  10.  no dado a las ganancias deshonestas
  11.  amable
  12.  apaciple
  13. no avaro
  14. que gobierne bien su casa (v4) καλῶς προϊστάμενον
    / calos proistamenon – Habla de un hombre que manega bien su casa. ¿Que quiere decir esto de manegar? Pues la palabra, proistamenon, nos dice mucho: literlamente es PRO, “antes de” y HISTERION “estar de pie” – es un pre-estar-de-pie. Esta hablando no de alguien que dirige sino de alguien que por su ejemplo hace que los demas se vean influenciados y quieran seguir. 8 veces sale en el NT:

    1. Rom 12.8 el que exhorta, en la exhortación; el que reparte, con liberalidad; el que preside, con solicitud; el que hace misericordia, con alegría.
    2. 1 Tess 5.12: Os rogamos, hermanos, que reconozcáis a los que trabajan entre vosotros, y os presiden en el Señor, y os amonestan;
    3. 1 Tim 3.4, 5, 12
    4.  1 Tim 5.17: Los ancianos que gobiernan bien, sean tenidos por dignos de doble honor, mayormente los que trabajan en predicar y enseñar.

Tito 3.8 (12) Palabra fiel es esta, y en estas cosas quiero que insistas con firmeza, para que los que creen en Dios procuren ocuparse en buenas obras. Estas cosas son buenas y útiles a los hombres.
La cuestion con todo esto es que al tener una casa, un hogar con hijos, a los que les esta criando con este ejemplo, deberia hacerlo de la misma forma para la Iglesia de Cristo. Pablo profundiza aun mas, por eso, al indicar que los hijos de este deben estar controlados en sumision, que es en obediencia, con toda honestidad. Ahora, ¿que es esto de toda honestidad? Porque, lo que puede ser “gobernar a mis hijos” o no, de forma “honesta” puede resultar en muchas formas de hacer las cosas. Pero aqui es un tema de honestidad, o de transparencia de hogar. ¿Quien te conoce mejor que tus propios hijos? ¿Quien sabe los comentarios, las intenciones, las miradas, los enfados, y un largo etc mejor que los hijos?

La palabra en realidad se refiere a gravitas, un sentido de profunda solemnidad. Yo respeto y obedezco a mi padre, que por cierto, es obisbo en la iglesia, porque realmente veo que lo que el vive es lo que el dice. No esta pidiendo a nadie mas hacer algo que el mismo no hace. Aqui es donde esta la honestidad.

Pablo plantea una pregunta: ¿Si no puede controlar, o andar en integridad delante de su propia familia, y estos no lo hagan caso por su vida desordenada, como podra cuidar de la Iglesia de Dios?

¿Has visto lo que Pablo ha hecho? Te ha hecho el cambiazo y ni te has dado cuenta. Vuelve a leer el versiculo 5: pues el que no sabe gobernar su propia casa, ¿cómo cuidará de la iglesia de Dios?

Para su casa: gobernar. Pero no es esa palabra para la Iglesia. ¿Cual usa? cuidar. Y sabes algo maravilloso? Solo aparece dos veces mas en todo el Nuevo Testamento, en el mismo pasaje. Mira Lucas 10.25-37

Y he aquí un intérprete de la ley se levantó y dijo, para probarle: Maestro, ¿haciendo qué cosa heredaré la vida eterna? 26 Él le dijo: ¿Qué está escrito en la ley? ¿Cómo lees? 27 Aquél, respondiendo, dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con todas tus fuerzas, y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo. 28 Y le dijo: Bien has respondido; haz esto, y vivirás. 29 Pero él, queriendo justificarse a sí mismo, dijo a Jesús: ¿Y quién es mi prójimo? 30 Respondiendo Jesús, dijo: Un hombre descendía de Jerusalén a Jericó, y cayó en manos de ladrones, los cuales le despojaron; e hiriéndole, se fueron, dejándole medio muerto. 31 Aconteció que descendió un sacerdote por aquel camino, y viéndole, pasó de largo. 32 Asimismo un levita, llegando cerca de aquel lugar, y viéndole, pasó de largo. 33 Pero un samaritano, que iba de camino, vino cerca de él, y viéndole, fue movido a misericordia; 34 y acercándose, vendó sus heridas, echándoles aceite y vino; y poniéndole en su cabalgadura, lo llevó al mesón, y cuidó de él. 35 Otro día al partir, sacó dos denarios, y los dio al mesonero, y le dijo: Cuídamele; y todo lo que gastes de más, yo te lo pagaré cuando regrese. 36 ¿Quién, pues, de estos tres te parece que fue el prójimo del que cayó en manos de los ladrones? 37 Él dijo: El que usó de misericordia con él. Entonces Jesús le dijo: Ve, y haz tú lo mismo.

¡Esto estos son cuidados intensivos, si no más! Has visto la entrega de este samaritano? El cuidado que tiene de este hombre que no es nada para el? Esto es lo que Pablo esta intentando indicar en 1a Tim.

  1. no un neofito (v6) νεόφυτος / neophutos – literalmente es “recien plantado” Indica que debe haber un tiempo de espera y de asentamiento mientras que el individuo se pueda presentar para el obispado. La razon que da Pablo es sencilla: se hincha. O en el griego, es una nube de aire. Es arrogante. Es menospreciador, es una persona altiva y pasota. Tiene una ceguera moral que hace que su percepción disminuya aun mas, y no tenga discernimiento espiritual.
  2. que tenga buen testimonio de los de afuera (v7) – debe ser un hombre integro.  El mundo debe poder ver y conocer a este individuo y poder decir: “Si, aunque quizas es un poco demasiado fanatico, en su religion, es una persona honrada, correcta y decente.” Tantas y tantas veces somos los cristianos que damos el “mal nombre” a Cristo! Mira sino los teleevangelistas! Miles de personas que podrian haber visto a Cristo, han visto a hombres viles usurpando y robando y dejando por el polvo lo que Pablo aqui indica como imprescindible: su buen testimonio.

Es una buena cosa, “pero” (3)

Palabra fiel: Si alguno anhela obispado, buena obra desea.Pero es necesario que el obispo sea irreprensible, marido de una sola mujer, sobrio, prudente, decoroso, hospedador, apto para enseñar; no dado al vino, no pendenciero, no codicioso de ganancias deshonestas, sino amable, apacible, no avaro; que gobierne bien su casa, que tenga a sus hijos en sujeción con toda honestidad (pues el que no sabe gobernar su propia casa, ¿cómo cuidará de la iglesia de Dios?); no un neófito, no sea que envaneciéndose caiga en la condenación del diablo. También es necesario que tenga buen testimonio de los de afuera, para que no caiga en descrédito y en lazo del diablo.

1 Tim 3.1-7

Venimos de una serie con estos versiculos, comenzando en la parte uno, después la dos, y finalmente comenzamos con la tercera y última parte para estos versiculos que presentan requerimientos para el hombre de Dios, aquel que desea obispado, o ser sobreveedor; o como más comunmente los llamamos hoy, ancianos y pastores.

La lista, tal y como la tenemos ahora mismo, va de la siguiente forma, y continuamos con la numero 14:

  1. irreprensible
  2. marido de una sola mujer
  3. sobrio
  4. prudente
  5. decoroso
  6. hospedador
  7.  apto para enseñar
  8.  no dado al vino
  9.  no pendenciero
  10.  no dado a las ganancias deshonestas
  11.  amable
  12. apaciple
  13. no avaro
  14. (v4) buen gobernador de su casa – τοῦ ἰδίου οἴκου καλῶς προϊστάμενον /  tou idios oikou kalos proistamenon – ¿Que es un buen gobernador? ¿Hasta que punto puede requerirse que los hijos de un hombre sean la balanza con la cual se juzga si puede o debe ser obispo/anciano? La palabra proistamenon nos ayuda a clarificar exactamente lo que se le esta pidiendo: pro quiere decir “antes de” y istamen es “estar en pie”. Indica un lider que tiene un caracter bien establecido, que provee el modelo necesario para dirigir a otros, o sea, impactarles positivamente por ejemplo y no por palabra. Tambien habla de la diligencia de aquel que va a tomar el cargo. Esto ocurre siendo el ejemplo de excelencia viviendo una vida en fe. 
    1. Se utiliza un derivativo en Romanos 16.2, para una mujer con una reputación cristiana impresionante.
  15. (v6) no un neófito –  νεόφυτος / neophutus – Un neófito es alguien que es un novato, una persona que recientemente es convertida o bautizada. Literalmente es “nueva planta”.
  16. (v7) de buen testimonio –  μαρτυρία καλός / marturia kalos – La evidencia interna de la realidad. Es la reputacion o el testimonio delante de los demas. Pero dice “buen” y esa es la palabra kalos. Esta se refiere a un “bien” que otros admiran, pero no se queda ahi, sino que les anima y les insta a que también repitan aquello que estan viendo.

Pues hasta aqui (como si fuera poco) la lista de requerimientos que Pablo le da a Timoteo, que el Espiritu Santo nos da a nosotros para que los que estan buscando el obispado deben tener. El espíritu es el buscar alcanzar mediante la ayuda de el Espiritu Santo, sabiendo que no somos perfectos, pero buscando ser más cercanos y más similares a la imagen perfecta que nos da nuestro Señor, JesuCristo.