Conociendo a Cristo, Fe, musical|mente

Fuente de la Vida Eterna

Fuente de la vida eterna
Y de toda bendición;
Ensalzar tu gracia tierna,
Debe cada corazón.
Tu piedad inagotable,
Abundante en perdonar,
Unico ser adorable,
Gloria a ti debemos dar.

De los cánticos celestes
Te quisiéramos cantar;
Entonados por las huestes,
Que lograste rescatar.
Almas que a buscar viniste,
Porque les tuviste amor,
De ellas te compadeciste,
Con tiernísimo favor.

Toma nuestros corazones,
Llénalos de tu verdad;
De tu Espíritu los dones,
Y de toda santidad.
Guíanos en obediencia,
Humildad, amor y fe;
Nos ampare tu clemencia;
Salvador, propicio sé.

Autor: Robert Robinson
Traducción: Thomas Westrup

Tonada: Nettleton
Fuente: Repository of Sacred Music, Part second (1813).
Compositor: John Wyeth