7 de septiembre

Gozándoos en la esperanza.

…la esperanza reservada para vosotros en los cielos. Si hemos esperado en Cristo para esta vida solamente, somos, de todos los hombres, los más dignos de lástima.  Es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios. El que no carga su cruz y viene en pos de mí, no puede ser mi discípulo. A fin de que nadie se inquiete por causa de estas aflicciones, porque vosotros mismos sabéis que para esto hemos sido destinados. Regocijaos en el Señor siempre. Otra vez lo diré: ¡Regocijaos!
Y el Dios de la esperanza os llene de todo gozo y paz en el creer, para que abundéis en esperanza por el poder del Espíritu Santo. Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, quien según su gran misericordia, nos ha hecho nacer de nuevo a una esperanza viva, mediante la resurrección de Jesucristo de entre los muertos. A quien sin haberle visto, le amáis, y a quien ahora no veis, pero creéis en El, y os regocijáis grandemente con gozo inefable y lleno de gloria. Por medio de quien también hemos obtenido entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios.

Rom 12:12 Col  1:5 I Cor 15:19 Hch 14:22 Luc 14:27 I Tes  3:3 Fil 4:4 Rom 15:13 I Ped 1:3, 8 Rom 5:2


Centinela, ¿qué hora es de la noche?

Ya es hora de despertaros del sueño; porque ahora la salvación está más cerca de nosotros que cuando creímos. La noche está muy avanzada, y el día está cerca. Por tanto, desechemos las obras de las tinieblas y vistámonos con las armas de la luz. Y de la higuera aprended la parábola: cuando su rama ya se pone tierna y echa las hojas, sabéis que el verano está cerca. Así también vosotros, cuando veáis todas estas cosas, sabed que El está cerca, a las puertas. El cielo y la tierra pasarán, mas mis palabras no pasarán. Espero en el Señor; en El espera mi alma, y en su palabra tengo mi esperanza. Mi alma espera al Señor más que los centinelas a la mañana; sí, más que los centinelas a la mañana. El que testifica de estas cosas dice: Sí, vengo pronto. Amén. Ven, Señor Jesús. Velad, pues, porque no sabéis ni el día ni la hora.

Isa  21:11 Rom 13:11,12 Mat  24:32,33,35 Sal 130:5,6 Apo  22:20 Mat  25:13

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s