4 de septiembre

Espera, hija mía,

Estate alerta, y ten calma; no temas ni desmaye tu corazón. Estad quietos, y sabed que yo soy Dios. Jesús le dijo ¿No te dije que si crees, verás la gloria de Dios? Será humillado el orgullo del hombre y abatida la altivez de los hombres; el Señor solo será exaltado en aquel día, María… sentada a los pies del Señor, escuchaba su palabra. María ha escogido la parte buena, la cual no le será quitada. En arrepentimiento y en reposo seréis salvos; en quietud y confianza está vuestro poder. Meditad en vuestro corazón sobre vuestro lecho, y callad. Confía callado en el Señor y espérale con paciencia; no te irrites a causa del que prospera en su camino, por el hombre que lleva a cabo sus intrigas. No temerá recibir malas noticias; su corazón está firme, confiado en el Señor. Su corazón está seguro, no temerá, El que cree no será perturbado.

Ruth 3:1 Isa 7:4 Sal 46:10 Juan 11:40 Isa  2:17 Luc  10:39,40 Isa 30:15 Sal 4:4 Sal 37:7; 112:7,8 Isa 28:16


Ahora tú no comprendes lo que yo hago, pero lo entenderás después.

Y te acordarás de todo el camino por donde el Señor tu Dios te ha traído por el desierto durante estos cuarenta años, para humillarte, probándote, a fin de saber lo que había en tu corazón, si guardarías o no sus mandamientos. Entonces pasé junto a ti y te vi, y he aquí, tu tiempo era tiempo de amores; extendí mi manto sobre ti y cubrí tu desnudEze  Te hice juramento y entré en pacto contigo’–dice el Señor DIOS–’y fuiste mía. El Señor al que ama, disciplina, y azota a todo el que recibe por hijo. Amados, no os sorprendáis del fuego de prueba que en medio de vosotros ha venido para probaros, como si alguna cosa extraña os estuviera aconteciendo; antes bien, en la medida en que compartís los padecimientos de Cristo, regocijaos, para que también en la revelación de su gloria os regocijéis con gran alegría. Pues esta aflicción leve y pasajera nos produce un eterno peso de gloria que sobrepasa toda comparación, al no poner nuestra vista en las cosas que se ven, sino en las que no se ven; porque las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas.

Juan 13:7 Deut  8:2 Eze. 16:8 Heb 12:6 I Ped 4:12,13 II Cor  4:17,18

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s