31 de agosto

La dádiva surgió a causa de muchas transgresiones resultando en justificación.

Aunque vuestros pecados sean como la grana como la nieve serán emblanquecidos; aunque sean rojos como el carmesí, como blanca lana quedarán. Yo, yo soy el que borro tus transgresiones por amor a mí mismo, y no recordaré tus pecados. Hazme recordar, discutamos juntos nuestro caso; habla tú para justificarte. He disipado como una densa nube tus transgresiones, y como espesa niebla tus pecados. Vuélvete a mí, porque yo te he redimido. De tal manera amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo aquel que cree en El, no se pierda, mas tenga vida eterna. Pero no sucede con la dádiva como con la transgresión. Porque si por la transgresión de uno murieron los muchos, mucho más, la gracia de Dios y el don por la gracia de un hombre, Jesucristo, abundaron para los muchos. Y esto erais algunos de vosotros; pero fuisteis lavados, pero fuisteis santificados, pero fuisteis justificados en el nombre del Señor Jesucristo y en el Espíritu de nuestro Dios.

Rom 5:16 Isa  1:18; 43:25,26; 44:22 Juan 3:16 Rom 5:15 I Cor 6:11


Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día y sígame.

En honra y en deshonra, en mala fama y en buena fama.Todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús, serán perseguidos…El escándalo de la cruz….Si yo todavía estuviera tratando de agradar a los hombres, no sería siervo de Cristo. Si sois vituperados por el nombre de Cristo, dichosos sois, pues el Espíritu de gloria y de Dios reposa sobre vosotros. Ciertamente, por ellos. El es blasfemado, pero por vosotros es glorificado. Que de ninguna manera sufra alguno de vosotros como homicida, o ladrón, o malhechor, o por entrometido. Pero si alguno sufre como cristiano, que no se avergüence, sino que como tal glorifique a Dios. Porque a vosotros se os ha concedido por amor de Cristo, no sólo creer en El, sino también sufrir por El, Uno murió por todos, por consiguiente, todos murieron; y por todos murió, para que los que viven, ya no vivan para sí, sino para aquel que murió y resucitó por ellos. Si perseveramos, también reinaremos con El.

Luc  9:23 II Cor  6:8 II Tim  3:12 Gál  5:11; 1:10 I Ped 4:14-16

Fil  1:29 II Cor  5:14,15 II Tim 2:12