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Libro – Como obtener lo máximo de la Palabra de Dios – John MacArthur

¿Te sientes confundido al tratar de estudiar la Biblia por tu propia cuenta? ¿Te parecen superficiales e insuficientes las ayudas típicas para el estudio bíblico? Este libro llega al corazón de la Palabra de Dios y te lleva a profundidades cada vez mayores en su relación con el Autor de la vida. Con su ayuda puedes aprender como está organizada la Biblia, qué quiere decir la Biblia, como tener crecimiento espiritual, como le hace productivo la Biblia, como le prepara para la batalla espiritual, como la Palabra de Dios le puede hacer libre ¡y mucho más!

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Libro – Manantiales en el Desierto

En este volumen se presenta al lector un libro clásico de la pluma de una de las escritoras preferidas en el estilo devocional. La autora ofrece lo que ha observado y vivido a través de su vida dedicada al servicio de Dios y a la comprensión acerca de la naturaleza y el corazón divino.
La Señora Cowman y su esposo fueron pioneros en Japón y China desde 1901 hasta 1917. Durante ese tiempo ayudaron a fundar la Sociedad Oriental Misionera. Cuando la mala salud del señor Cowman forzó a la pareja a regresar a Estados Unidos, la señora Cowman gira su atencion a cuidar por su esposo hasta su muerte. Seis años más tarde, fuera de las experiencias y corazón quebrado de la señora cowman vino su primer libro, Manantiales en el Desierto. Durante los siguientes 25 años la señora cowman inspira varias campañas mundiales de distribución de libros y escribio 7 libros más. Finalmente el domingo de pascua del año 1960, a la edad de 90 años, la señora cowman conoce cara a cara el Dios que ha servido muy fielmente por muchos años.

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1 Timoteo, Estudio

Una pieza más del puzzle

 Pablo, apóstol de Jesucristo por mandato de Dios nuestro Salvador, y del Señor Jesucristo nuestra esperanza, (‭1 Timoteo‬ ‭1‬:‭1‬ RVR1960)

Pablo asi comienza su carta a Timoteo, su hijo espiritual, para exhortarle y animarle en la obra que estaba haciendo.

En su carta, Pablo es muy exacto en cuanto a lo que quiere que Timoteo enseñe. Pasa mucho tiempo hablando de la vida en la iglesia, como han de ser las personas que forman esa iglesia, y diferentes aspectos más a tratar.

Para todo esto, su forma de presentación era absolutamente necesaria que se supiera quien era Pablo, de donde venia, y con que autoridad podía decir las cosas que decía.

Por eso comienza «Pablo, apóstol» – aunque efectivamente Pablo no había seguido a Cristo durante su ministerio, y de hecho fue perseguidor de la iglesia primitiva, como podemos leer en el libro de Hechos, el mismo fue declarado apóstol, y haber recibido el apostolado por parte de Cristo mismo. (Gal 1:1, 11; Gal 2:8; 1 Cor 1:17; 1 Cor 9:1; 1 Cor 15:8-10; 2 Cor 3:2; 12:12; 1 Tim 2:7; 2 Tim 1:11)

Pero no solo esto, sino que cuando Pablo se presenta como apostol lo hace bajo una presion que no es su propia voluntad, o su propio deseo, sino que, al igual que comenta en algunos de los versiculos arriba, recibio el evangelio no de hombre, sino de Dios. En esta introduccion nos presenta que fue ordenado a seguir este mandato.

La palabra que Pablo usa es epitage, donde podemos ver epi, que se utiliza para correctamente adaptado sobre y tasso, que es orden o arreglo.

Quiere decir una orden que hace que las cosas que se piden «construyan sobre» (Gr, epi) si mismas, para dar el orden, idea o resultado deseado.

¡Que maravilloso! Obviamente sabemos que «a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados» (Romanos 8.28)  pero saber que incluso una orden a ser apóstol, es algo sobre el cual Dios esta obrando en tu vida, y esta haciendo que sea una edificación para algo más, algo creciente y evidente en tu vida. 

Pablo no era apóstol porque si. No había nada en su vida que no estaba pensando en que Dios no estaba obrando, porque estaba confiado en ese epitage omnisciente de Dios.

Esto nos anima a nosotros a no resistirnos cuando veamos cosas que vienen de parte de Dios, que quizás pensamos que son difíciles, o menos fáciles de lo que estábamos haciendo hasta ahora. Son epitages, son piezas de un puzzle que Dios esta construyendo en tu vida. 

1 Juan, Estudio

¡No seas un ídolo!

Hijitos, guardaos de los ídolos. Amén. (‭1 Juan‬ ‭5‬:‭21‬ RVR1960)

Llegamos al último versículo de 1a de Juan. Como ya indicamos en el post anterior, aquí se nos menciona el hecho de guardarnos de los ídolos.

La adoración debe ser centrada siempre en Cristo. Esta adoración no es un «Cristo +» sino SOLO Cristo. Pero a veces caemos en la tentación de «adorar» el domingo a Cristo, pero que nuestra mente, nuestro corazón y nuestra vida demuestren que hay otras cosas que toman prioridad por encima de lo que nosotros creemos (o decimos creer) de Dios, de su Palabra, y de su Hijo.

Toma por ejemplo un culto de adoración. Aunque es una acción física, y estamos de acuerdo que uno no va a conseguir su salvación mediante la asistencia a los cultos, si que se puede ver el nivel de entrega cuando surgen diferentes cosas. 

No digo que si no vas a un culto eres un hereje. No lo creo, porque en alguna ocasion he tenido que faltar a algún culto. Pero quiero que pienses en esto como ejemplo de lo que quiero decir. Ahora estamos en tiempo de elecciones. Imagínate un alcalde aspirante, que no va a algunas de las reuniones de partido, a las asambleas con el pueblo, o incluso ¡falta a la paella popular que se ha organizado!

Lo mas seguro dirías que no es muy buen candidato porque no esta entregado a la causa por la que lucha. Es exactamente lo que estoy intentando indicar aquí. Quizás tu pensamiento puede ser el de que el alcalde tiene una posición importante, mientras que tu, en la iglesia eres un simple feligrés. ¿Me podrías dar un versiculo biblico para «simple feligres? No puedes, porque no existe. Pero mira lo que sí existe:

Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable; vosotros que en otro tiempo no erais pueblo, pero que ahora sois pueblo de Dios; que en otro tiempo no habíais alcanzado misericordia, pero ahora habéis alcanzado misericordia. Amados, yo os ruego como a extranjeros y peregrinos, que os abstengáis de los deseos carnales que batallan contra el alma, manteniendo buena vuestra manera de vivir entre los gentiles; para que en lo que murmuran de vosotros como de malhechores, glorifiquen a Dios en el día de la visitación, al considerar vuestras buenas obras. (‭1 Pedro‬ ‭2‬:‭9-12‬ RVR1960)
Vosotros, pues, sois el cuerpo de Cristo, y miembros cada uno en particular. (‭1 Corintios‬ ‭12‬:‭27‬ RVR1960)
Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno. Porque de la manera que en un cuerpo tenemos muchos miembros, pero no todos los miembros tienen la misma función, así nosotros, siendo muchos, somos un cuerpo en Cristo, y todos miembros los unos de los otros. De manera que, teniendo diferentes dones, según la gracia que nos es dada, si el de profecía, úsese conforme a la medida de la fe; o si de servicio, en servir; o el que enseña, en la enseñanza; el que exhorta, en la exhortación; el que reparte, con liberalidad; el que preside, con solicitud; el que hace misericordia, con alegría. (‭Romanos‬ ‭12‬:‭3-8‬ RVR1960)
donde no hay griego ni judío, circuncisión ni incircuncisión, bárbaro ni escita, siervo ni libre, sino que Cristo es el todo, y en todos. (‭Colosenses‬ ‭3‬:‭11‬ RVR1960)

Creo que con la autoridad de la Biblia puedo decir con certeza de que no se contemplan «simples feligreses» en la Biblia.

Mi énfasis, con decir todo esto, es que no vayas a un culto, ni adores, ni leas tu Biblia, ni cantes en el coro, ni hagas nada por Cristo, a menos que salga de un corazón que realmente quiere hacerlo. Si no, estas siendo un hipócrita, y es precisamente lo que Juan nos indica.

Un ídolo, en lo que se refiere aquí, es algo que toma el lugar de otra cosa; es una imagen, un espejismo. Si te paras a pensarlo, Juan dice que nos guardemos de los ídolos justo después de decir:

«Pero sabemos que el Hijo de Dios ha venido, y nos ha dado entendimiento para conocer al que es verdadero; y estamos en el verdadero, en su Hijo Jesucristo. Éste es el verdadero Dios, y la vida eterna. (‭1 Juan‬ ‭5‬:‭20‬ RVR1960)»

O sea, compara lo verdadero con lo falso en la idolatría. 

Nuestro corazón debe pensar y analizar a ver si nuestras intenciones son las correctas o no. Debemos escudriñar; de hecho, la palabra que usa Juan aquí es «guardaos» es fulaso, que quiere decir «en guardia o vigilante para poder ver cualquier mal.» Si tu estas guardando tu vida espiritual de esta forma, mirando cualquier cosa que viene y que puede ser malo y detrimento para tu vida espiritual, te será de beneficio. 

Tantas veces hablamos de los ídolos siendo cosas externas (el dinero, los coches, las adicciones) – pero me gustaría presentar la idea, o el concepto de que tu puedes tener la idolatría de la hipocresía en tu corazón: presentando una parte sin realmente entregarlo todo. Estas dando una imagen, pero no estas reconociendo al verdadero Dios en tu vida y estas presentando algo que no es real en tu vida. Estas siendo, viviendo como un ídolo. 

Sigamos al Verdadero, en verdad y honestidad, y no nos dejemos llevar por nada ni nadie mas que Él.

1 Juan, Estudio

No tienes excusa

Sabemos que somos de Dios, y el mundo entero está bajo el maligno. Pero sabemos que el Hijo de Dios ha venido, y nos ha dado entendimiento para conocer al que es verdadero; y estamos en el verdadero, en su Hijo Jesucristo. Éste es el verdadero Dios, y la vida eterna. (‭1 Juan‬ ‭5‬:‭19-20‬ RVR1960)

Juan quiere recordar a las personas que le estan leyendo de unas verdades finales antes de acabar la carta. La primera verdad final es que sabemos que somos de Dios. La segunda verdad final es que el mundo esta bajo el maligno. La tercera verdad final es que sabemos que el Hijo de Dios ha venido y la cuarta esta relacionada con esto: El Hijo de Dios nos ha dado entendimiento para conocer al que es verdadero.

Con estas cuatro cosas Juan comienza a acabar su carta a los hermanos y les lleva a un último pensamiento que veremos más tarde.

1. Sabemos que somos de Dios

Cuando eres consciente de algo, lo tienes en mente, y te resulta relativamente facil recordar y analizar y creer esa situacion. Juan les dice que ellos «saben» – perciben, lo ven con los ojos, pero entienden perfectamente que es lo que pasa. No es un saber hipotetico, sino un saber verdadero, un reconocer, y tener presente. 

Como con tantas otras cosas, el reconocer algo nos ayuda a vivir nuestras vidas de una forma u otra. Al darte cuenta que eres de Dios, tendría que afectar el cómo vives. Pero nos habituamos a nuestra posicion regalada y nos da igual todo lo que esta como tendencia malsana en nuestra vida. De hecho, si alguien comenta de que eso potencialmente nos puede ir a la contra, ¡nos molestamos con esa persona! 

Juan lo usa aqui para recordar a los hermanos, despues de toda la carta, despues de todas las palabras, recordar una cosa: Somo de Dios. Y si somos, seamos, realmente, sin excusas ni refunfuños. ¡Seamos completamente de Dios!

2. El mundo esta bajo el maligno

Esta y la primera van mano en mano, diria yo. Nosotros estamos en Dios, pero el mundo ¿donde esta? La respuesta de Juan es estan bajo el maligno. Este es un adjetivo, y quiere decir malo, maligno, malvado, retorcido, malicioso. Este mundo esta bajo la potestad de este uno que es realmente malvado. «Bajo control» aqui literalmente es estar reclinado en los brazos de, o sea, que realmente es una posicion de control y autoridad total.

Juan ya nos ha advertido una y otra vez de el mundo y de lo que contiene, y de donde viene. Hay veces que queremos de alguna manera justificar al mundo y lo que hace. Queremos decir «No es tan malo, no esta queriendo decir eso» – pero cuantas veces, si somos honestos con nosotros mismos, vemos que lo que decimos solamente lo decimos para tranquilizar nuestra propia conciencia

El mundo no va a traer nada que sea bueno. No va a intentar traer edificación a tu vida. Eso no quita el hecho de que en el area fisica, no se pueda disfrutar de arte, musica etc. Pero como cristianos debemos estar alertas porque «el mundo está bajo el maligno» – el mundo todo entero, con toda su totalidad.

3. El Hijo de Dios ha venido

Si el Hijo de Dios no hubiera venido, nuestra fe seria una tonteria; de hecho Pablo dice que somos los que seriamos los que mereceriamos mas «conmiseración» o sea, dariamos más pena.

Pero, como dice Juan, «sabemos que el Hijo de Dios ha venido». No es un saber meramente intelectual, sino que es un ver y entender. Es como cuando decimos «Veo lo que quieres decir.» Verlo, verlo, no lo ves fisicamente; estas utilizando esta palabra, oida, para decir entiendo y comprendo, he mirado mas alla de lo puramente material que tengo delante, y en lo espiritual/metafisico podemos identificarnos.

Por eso Juan dice, sabemos, porque es un conocer sabiamente con inteligencia de lo que esta mas alla de lo que podemos ver fisicamente.

Otra question interesante es este pero que Juan usa. Quiere decir un aun y así. Eso es que esta mirando lo que dijo previamente, el hecho de que el mundo esta controlado por el maligno, y dice, aun asi, aun viendo que el mundo estaba controlado por el maligno, El vino, por amor.

Ahora miralo de esta forma: «Yo vivo en el mundo. El maligno controla el mundo, pero yo sigo a Cristo.» ¿Que clase de vida esperarias ver si alguien hiciera esta afirmación? ¿Cual sería tu respuesta ante el mundo y las cosas que estan en el mundo? No habria tolerancia, no habria indiferencia, no habria aceptación general de todas las cosas mundanas y carnales como lo hacemos ahora. YY lo hacemos porque no se refleja en nosotros que el Hijo de Dios ha venido.

4.El Hijo de Dios nos ha dado entendimiento para conocer al que es Verdadero

La palabra aqui para entendimiento es dianoia, que indica un razonamiento amplio, general y exhaustivo. Hay  veces que nos da miedo que alguien nos questiona, y eche abajo alguna cosa que hemos dicho en relacion con Dios, con Su Palabra, o con la vida Cristiana. Sin embargo, aqui Juan indica que el mismo Hijo de Dios nos ha dado toda lógica, todo potencial para SABER y poder razonar y exhaustivamente tener en mente que nosotros conocemos al que es Verdadero.

Tres veces sale la palabra alethia que es «verdad o verdadero» – conocemos al verdadero, estamos en el verdadero, y este es el verdadero

¿Porque este enfasis de Juan al funal de su carta? ¿Porque tiene tanta urgencia de decir no una, sino tres veces que Dios es verdadero, que es genuino?  

Mira que dice en el último versículo:

Hijitos, guardaos de los ídolos. Amén. (‭1 Juan‬ ‭5‬:‭21‬ RVR1960)

¡Guardaos de os ídolos! Juan les esta advirtiendo que tenian que alejarse de toda cosa que no fuera genuina, de toda cosa que realmente estuviera  haciendose pasar por algo que no fuera, una replica, una copia sin valor, una promesa vacia.

Juan señala que estamos en el VERDADERO, y que este VERDADERO tiene la vida eterna. Sus promesas no son vacias, sus intenciones son justas, su amor es verdadero y nosotros, como meros humanos, podemos tener un entendimiento que analiza, estudia y escoge conocer a este ALETHIA.

Conociendo a Cristo, Enlaces y herramientas, Machen

El Ministro y su Nuevo Testamento Griego

Por J. Gresham Machen (1881 – 1937)

El siguiente ensayo fue impreso originalmente en El Presbiteriano (Febrero, 1918). Este artículo es ahora de dominio público y puede ser libremente copiado y distribuido. La edición electrónica de este libro fue escaneado y editado por Shane Rosenthal para Tinta de la Reforma.

La brecha cada vez más amplia entre el ministro y su Nuevo Testamento Griego puede rastrearse hasta dos causas principales. El ministro moderno protesta contra su Nuevo Testamento Griego o es indiferente hacia él porque se está volviendo menos interesado en su Griego, y segundo, porque se está volviendo menos interesado en su Nuevo Testamento.
La primera objeción es nada más una manifestación de la bien conocida tendencia en la educación moderna a rechazar el estudio de las ramas de “humanidades” (la literatura, la filosofía y las artes en distinción de las ciencias naturales) a favor de estudios que sean obviamente más útiles, una tendencia que es totalmente tan pronunciada en las universidades como lo es en los seminarios teológicos. En muchas universidades el estudio del Griego está casi abandonado; por lo tanto, no sorprende tanto que los graduados no estén preparados para usar su Nuevo Testamento Griego. Platón y Homero están siendo descuidados tanto como Pablo. Una refutación de los argumentos por los cuales esta tendencia se justifica excedería los límites del presente artículo. Sin embargo, baste decir esto – la refutación debe reconocer los principios opuestos que están involucrados. El partidario del estudio del Griego y del Latín nunca debiera intentar defender su causa nada más ante el obstáculo de la “eficiencia.” Algo, sin duda, podría decirse incluso allí; posiblemente podría afirmarse que alguien que esté familiarizado con el Griego y el Latín es realmente necesario para tener conocimiento de la lengua materna, lo cual es obviamente tan importante para salir adelante en el mundo. Pero, ¿por qué no ir directo a la raíz del asunto? El verdadero problema con la exaltación moderna de los estudios “prácticos” a expensas de las ramas de humanidades es que se basa sobre una concepción viciada de todo el propósito de la educación. La concepción moderna del propósito de la educación es que la educación nada más tiene la intención de capacitar al hombre para vivir, pero no para darle aquellas cosas en la vida que hacen que la vida sea digna de ser vivida.

En segundo lugar el ministro moderno está descuidando su Nuevo Testamento Griego porque se está volviendo menos interesado en su Nuevo Testamento en general – menos interesado en su Biblia. La Biblia solía ser considerada como la que proveía la misma suma y sustancia de la predicación; un predicador era fiel a su llamado solamente si tenía éxito en reproducir y aplicar el mensaje de la Palabra de Dios. La actitud moderna es muy diferente. La Biblia no es descartada, claro está, pero es tratada solamente como uno de los recursos, aún cuando todavía es la fuente principal de la inspiración del predicador. Además, una multitud de obligaciones además de predicar y de interpretar la Palabra de Dios son requeridas del pastor moderno. Debe organizar clubes y actividades sociales de una docena de tipos diferentes; debe asumir una parte prominente en los movimientos a favor de la reforma cívica. En resumen, el ministro ha dejado de ser un especialista. El cambio aparece, por ejemplo, en la actitud de los estudiantes de teología, aún en los del tipo devoto y reverente. Una dificultad excepcional en la educación teológica hoy es que los estudiantes persisten en considerarse a sí mismos, no como especialistas, sino como legos. Las cuestiones críticas acerca de la Biblia las consideran como propias para los hombres que se están entrenando para el profesorado teológico o algo similar, mientras que el ministro ordinario, a su juicio, puede contentarse con los asuntos más superficiales a nivel del conocimiento del lego y los problemas que involucran. De esta manera el ministro ya no es un especialista en la Biblia, sino que se ha convertido nada más en una especie de administrador general de los asuntos de una congregación.


La relación de esta actitud moderna hacia el estudio de la Biblia para con el estudio del Nuevo Testamento Griego es suficientemente obvia. Si el tiempo dedicado a los estudios estrictamente Bíblicos debe ser aminorado, obviamente la parte más laboriosa de esos estudios, la parte menos productiva de resultados inmediatos, será la primera en irse. Y esa parte, para los estudiantes insuficientemente preparados, es el estudio del Griego y el Hebreo. Si por un lado el ministro es un especialista – si aquello que le debe a su congregación sobre todas las otras cosas es un conocimiento amplio, científico tanto experimental, de la Biblia – entonces la importancia del Griego no requiere un argumento elaborado. En primer lugar, casi todos los libros más importantes sobre el Nuevo Testamento presuponen un conocimiento del Griego: el estudiante que se halla sin un conocimiento al menos superficial del Griego está obligado a usar, en su mayoría, obras que están escritas, figurativamente hablando, en palabras de una sílaba. En segundo lugar tal estudiante no puede tratar con todos los problemas con un conocimiento de primera mano, sino que en un millar de cuestiones importantes está a merced de los juicios de otros. En tercer lugar, nuestro estudiante sin Griego no puede conocer por sí mismo la forma, lo mismo que el contenido, de los libros del Nuevo Testamento. El Nuevo Testamento, lo mismo que toda otra literatura, pierde algo en la traducción. Pero, ¿por qué argumentar la cuestión? Todo estudiante científico del Nuevo Testamento sin excepción sabe que el Griego es realmente necesario para su trabajo: la pregunta real es si nuestro ministerio debiese ser realizado solo por estudiantes científicos.
Esa pregunta es solamente una fase de la cuestión más importante que ahora está enfrentando la Iglesia – la cuestión del Cristianismo y la cultura. El mundo moderno está dominado por un tipo de pensamiento que es o contradictorio para el Cristianismo o sino se encuentra fuera de una relación vital con el Cristianismo. Este tipo de pensamiento aplicado directamente a la Biblia ha resultado en la visión naturalista de la historia bíblica – la visión que rechaza lo sobrenatural no solamente en las narraciones del Antiguo Testamento, sino en los registros Evangélicos de la vida de Jesús. Según tal visión la Biblia es valiosa porque enseña ciertas ideas con respecto a Dios y Sus relaciones para con el mundo, porque enseña por símbolos y por el ejemplo, lo mismo que por la presentación formal de ciertos grandes principios que siempre han sido ciertos. Por el otro lado, según la visión sobrenatural la Biblia contiene no nada más una presentación de algo que siempre fue cierto, sino también un registro de algo que ocurrió – a saber, la obra redentora de Jesucristo. Si esta última visión es correcta entonces la Biblia es única; no es nada más una de las fuentes de inspiración del predicador, sino la misma suma y sustancia de lo que tiene que decir. Pero, si es así, entonces, además de cualquier otra cosa que el predicador necesite conocer, debe conocer la Biblia; la debe conocer de primera mano, y ser capaz de interpretarla y defenderla. Especialmente mientras la duda permanece en el mundo en cuanto a la gran cuestión central, ¿quiénes más apropiados que los ministros para que se involucren en la obra de resolver tal duda – sea por instrucción intelectual aún más que por argumentos? La obra no puede ser entregada a unos pocos profesores cuyo trabajo es solamente de interés para ellos mismos, sino que debe ser emprendido enérgicamente por hombres de mente espiritual a lo largo de toda la Iglesia. Pero obviamente, esta labor puede ser asumida con mayor provecho solamente por aquellos que tengan un importante prerrequisito para el estudio de un conocimiento de los idiomas originales sobre los cuales se basa una gran parte de la discusión.




No obstante, si es importante para el ministro usar su Nuevo Testamento Griego, ¿qué se ha de hacer al respecto? Supóngase que algunas primeras oportunidades fueron descuidadas, o que lo que una vez se requirió se ha perdido en el ocupado apuro de la vida ministerial. Aquí podemos salir al frente con audacia con un mensaje de esperanza. El Griego del Nuevo Testamento de ninguna manera es un idioma difícil; un conocimiento suficiente de él puede ser adquirido por cualquier ministro de inteligencia promedio. Y para tal fin se pueden dar dos direcciones sencillas. En primer lugar, el Griego debiera leerse en voz alta. Un idioma no puede aprenderse fácilmente solamente por el ojo. El sonido, lo mismo que el sentido, de pasajes familiares debiese ser impreso sobre la mente, hasta que el sonido y el sentido estén conectados sin el medio de la traducción. Que este resultado no sea apresurado; vendrá por sí mismo si se sigue esta simple directriz. En segundo lugar, el Nuevo Testamento Griego debe ser leído cada día sin falta, incluyendo los Sabbaths. Diez minutos al día es de mucho más valor que setenta minutos una vez a la semana. Si el estudiante mantiene una “vigilia matutina,” se le debe dar un lugar en él al Nuevo Testamento Griego; en todo caso el Nuevo Testamento Griego debe ser leído devocionalmente. El Nuevo Testamento Griego es un libro sagrado, y debe ser tratado como tal. Si se le trata de esa manera, su lectura pronto se convertirá en una fuente de gozo y de poder.