¿Quien amo a quien primero?

Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero. Si alguno dice: Yo amo a Dios, y aborrece a su hermano, es mentiroso. Pues el que no ama a su hermano a quien ha visto, ¿cómo puede amar a Dios a quien no ha visto? Y nosotros tenemos este mandamiento de él: El que ama a Dios, ame también a su hermano. (‭1 Juan‬ ‭4‬:‭19-21‬ RVR1960)

En este versículo 19 deja bien claro la respuesta del titulo de hoy. Por mucho que nos cueste reconocerlo (tantas veces queremos ser los protagonistas), Dios nos amo antes de la fundación del mundo.

En una pareja humana, hay veces que salen estas cosas: “Yo te vi a ti primero…” o “Yo fui el primero que te dije algo...” y en realidad es bonito pensar en el PRIMER momento de la relación.

Pero por muy bonito que sea pensar (digo bonito ¡por no decir glorioso, espectacular, impresionante, asombroso o abrumador!) en que Dios nos amo primero, no creo que eso sea el énfasis que Juan esta queriendo dar en estos últimos tres versículos de este capitulo.

De hecho, creo que simplemente esta creando precedente.

Precedente se define como

Cosa, hecho o circunstancia que es anterior a otra semejante o de su misma clase, a la que condiciona, influye o sirve de ejemplo.

Creo que Juan nos dice “Vale, decimos que nuestra relación con DIos es sumamente importante, y lo es. Pero si te fijas, y lo reconoces bien, te das cuenta que Dios te amo primero. Eso te pone un precedente. Eso te da un condicionamiento, algo que influye, o sirve de ejemplo.

Porque en los siguientes versículos Juan nos habla de alguien que “ama” a Dios, pero aborrece a su hermano.

Esta es la misma palabra que difícilmente tragamos en Lucas 14.26, cuando Jesus mismo aparentemente dice que para amarle tenemos que odiar a nuestros padres. Digo aparentemente porque es esta misma palabra miso.

Miso tiene varias formas y vertientes; una siendo la palabra odio, otra siendo detestar. Si no supiéramos nada as de la Biblia, ni de Jesus,ni de el orden que DIos ha puesto en el hogar, ni de las muchísimas otras veces que Dios habla de la familia en la Biblia, entonces quizás podríamos aceptar el hecho de que debemos odiar a nuestras familias, de hecho, tenemos que hacerlo, para poder seguir a Jesus.

Pero no es así.

Vez tras vez tenemos el amor, la honra, el respeto de tanto los padres hacia los hijos como los hijos hacia los padres. El hecho mismo de que Dios nos acepta en Su familia como hijos adoptivos nos debería indicar mas allá de ello.

Entonces ¿que es? Pues la última vertiente. Es el considerar algo menos que algo más. Es la importancia que le das.

El hecho de que Dios nos amara primero nos debe dar ejemplo a amar a nuestros hermanos de la misma forma: sin pedir a cambio.

¡No podemos odiar, menospreciar ni siquiera amar menos a nuestros hermanos si decimos que amamos a Dios!

Me recuerda a la parábola de aquel que debía mucho dinero, y cuando se le fue pedido, no podía pagar, así que se le perdono. Pero saliendo el de aquel lugar, se encontró con alguien que le debía a el una cantidad infinitamente inferior. ¿Y que hizo? Le echo a la carcel. Su corazon, aunque había sido dado tanto (en ese mismo momento) no podía soportar que alguien le hiciera esa ofensa personal. Al final el rey mando que este primer siervo pagara lo que debia.

Lee las palabras de Jesus al acabar esta parabola:

Así también mi Padre celestial hará con vosotros si no perdonáis de todo corazón cada uno a su hermano sus ofensas. (‭S. Mateo‬ ‭18‬:‭35‬ RVR1960)

El que ama a Dios, ame también a su hermano.

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