Limpio y aseado

Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es. Y todo aquel que tiene esta esperanza en él, se purifica a sí mismo, así como él es puro. (‭1 Juan‬ ‭3‬:‭2-3‬ RVR1960)

Cuando tienes una entrevista de trabajo, especialmente una que realmente te gustaría obtener, lo normal es que gastes un poco de tiempo cuidando tu “imagen personal”. Quieres asegurarte que el que te va a ver/contratar posiblemente, esta tan impresionado con lo que ve en tu CV como lo que ve y huele delante suyo.

En estos dos versículos de 1Juan 3, vemos que Juan hace una alusión a algo que no conocemos todavía. Dice que “aún no se ha manifestado lo que hemos de ser.”

Lo que sabemos es que ahora mismo somos hijos de Dios. Esto es nuestro estado interior. Y parece que Juan quiere enfatizar que aunque no sabemos que figura externa vayamos a tener “no se ha manifestado”, no se ha revelado o iluminado, pero que esto cambiará cuando le veamos a Cristo manifestado.

Cuando Cristo se manifieste, le veremos con entendimiento, con un conocimiento interno profundo de las características detalladas de el, y por lo tanto, podremos entender (percepción espiritual interior) y asimilar como es, y ser así.

Entonces que, simplemente da igual como nos presentemos cuando Cristo se manifieste, porque al fin y al cabo, no lo sabemos y no podemos prepararnos?

Como diría Pablo, “¡en ninguna manéra!”

El versículo tres nos presenta una razón de tener esta esperanza y un resultado de tener esta esperanza.

La razón es que Cristo es puro. Cristo es limpio y santo, y no quiere que traigamos nuestras vidas llenas de barro mundanal.

En un plano muy inferior, imagine que a tu novia le disgusta mucho el hecho de que vayas desaliñado por el mundo, especialmente cuando vas a ir de paseo con ella. Tendrías que, por amor y respeto a ella, esforzarte en presentarte como a ELLLA le gusta.

“Todo aquel” incluye todos los que han puesto su confianza en Cristo como su Redentor y Señor. Tienen esta “esperanza” (elpis– esperanza de algo cierto, la bienvenida a algo esperado).

¿Y que es el resultado? ¿Cómo te presentas ante tal esperanza? Juan nos dice que esto causa en nosotros una auto-purificación! Nos purificamos a nosotros mismos, hacemos análisis de nuestra vida y corregimos las deficiencias.

La palabra es hagos, que tiene relación directa con hagios, que es santidad.

Lo que Dios quiere que esta esperanza, el hecho de volver a ver a Cristo, haga en nosotros es un apartarnos para El, una santificación para Su gloria y Su uso.

Incontaminado de lo que rodea, sería otra forma de explicarlo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s