1 Juan, Conociendo a Cristo, Vida Cristiana

¿Que es todo?

Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo. (‭1 Juan‬ ‭2‬:‭16‬ RVR1960)

Cuando a veces le respondes a un niño “todo”, aún le quedan dudas a esa personita de lo que quiere decir todo.

Pero todo es……todo. Más singularmente esta palabra ‘pan‘, nos indica que es cada pieza singular que forman un conjunto. O sea, no es mirándolo de forma total, sino viendo el total a través de lo que lo compone.

Entonces, que dice el versículo: cada parte de la totalidad del mundo no proviene del Padre.

Cuando habla de mundo, utiliza la palabra kosmos, que Winer’s Grammar dice: “worldly affairs; the aggregate of things earthly; the whole circle of earthly goods, endowments, riches, advantages, pleasures, etc., which, although hollow and frail and fleeting, stir desire, seduce from God and are obstacles to the cause of Christ

No es lo creado por Dios, sino lo que el hombre ha torcido y ahora en vez de acercar a Dios, lo aleja de El.

Hemos visto ya esta palabra kosmos unas cuantas veces en este capítulo, avisándonos de que el kosmos y Dios son opuestos.

Pero como buenos hijos, preguntamos “¿y qué quiere decir todo?”

Pedro nos específica tres áreas en las que los cristianos podemos caer, pensando que son divinamente ordenadas, pero no lo son. Provienen de, ‘allos ek‘, el mundo.

Vemos el claro ejemplo de Eva, en Eden:
Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer [deseo de la carne], y que era agradable a los ojos [deseo de los ojos], y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría [vanagloria de la vida]; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió así como ella. (‭Génesis‬ ‭3‬:‭6‬ RVR1960)

1. Los deseos de la carne
Comenzaremos comentando que esto debería estar en singular, ya que tanto el artículo se encuentra en singular como la palabra misma está en singular. Desconozco las razones de porque se ha cambiado en las primeras dos instancias.

Cuando habla aquí de deseo, es la palabra epithumos, ‘epi‘ enfocado en, ‘thumos‘ deseo apasionado.

El resultado depende de en que o a donde se ponga ese deseo. Hay una pasión por Dios que es correcta y hay una pasión por el mundo que no es compatible con la vida espiritual.

En esta vez, habla del deseo de la carne. Sarkos, nuestra carne, no contiene nada bueno. Si la Biblia hablará de “lo bueno de sarkos“….¡no sabríamos que es! Porque cada rincón, hueco, y superficie de la carne está podrida con su pecado y rebelión contra Dios y Su voluntad. Si que es verdad que en algún versículo no se ve negativamente, pero la inmensa mayoría de las veces que sale sarkos es para hablar de la voluntad del hombre no regenerada, la parte que no ha sido cambiada por Dios.

Ahora dime, ¿qué piensas que puedes sacar de el deseo apasionado enfocado de la carne? Algo bueno no. De hecho, todo lo contrario a Dios.

2. Los deseos de los ojos
Ahora tenemos la misma palabra, epithumos, y esta enlazada con nuestros ojos.

El Seol y el Abadón nunca se sacian; Así los ojos del hombre nunca están satisfechos. (‭Proverbios‬ ‭27‬:‭20‬ RVR1960)

La satisfacción verdadera viene de Dios. Nos puede parece que hoy en día estamos en un tiempo más difícil para controlar el tema de el deseo de los ojos, ya que con los avances tecnológicos tenemos más posibilidades de querer más cosas.

Pero Proverbios ya nos habla de este mal, de esta idea que no hay contentamiento, siempre tiene que haber algo mejor, nuevo, diferente.

Estos sentimientos no son de Dios. No provienen de un espíritu quebrantado y entregado, sino un espíritu epithumos, con su deseo ardiente.

El deseo de los ojos es más refinado, más elevado, por así decirlo, que el deseo de la carne, ya que permite que el que está haciéndolo no se sienta tan bajó, sino que es algo más bien intelectual o del corazón.

¡Cuán importante es guardar nuestros ojos, que nuestros corazones no se vayan tras los deseos que se encuentran en lo que vemos!

Un buen versículo, apropiado para el contexto es: “Aparta mis ojos, que no vean la vanidad; Avívame en tu camino.” (‭Salmos‬ ‭119‬:‭37‬ RVR1960)

3. La vanagloria de la vida
Vanagloria es una de esas palabras que “no me dicen nada”. A ver si me explico, cuando la oigo, o digo, no tiene una asociación en mi mente con algo fuerte. Quizás es por la falta de uso.

Pero ¿que es la vanagloria? ¿Cómo afecta al cristiano y su relación con Dios?

Pues te seré sincero, y me ha sorprendido la respuesta, porque es mucho más válido para nosotros hoy en día de lo que yo me imaginaba.

La palabra es ‘alazoneia‘ que literalmente es el femenino de “curandero charlatán“.

Te presenta un frasco y te dice “esto lo cura todo!” Y trae esperanza a los que no tienen, trae alegría donde antes no había, trae paz, donde antes había conflicto.

El único problema, un problema básico, es que te esta vendiendo una mentira. Es una farsa. No es verdad, es un producto que no solamente no hace lo que se te prometio, es que no hace nada.

“¡Pero si aquella persona parecía estar convencida de ello!” De eso se trata “alanzoneia“.

De hecho, ‘alazon‘ es uno de tres personajes estándar en la comedia grecorromana, y básicamente es el personaje que cree más de sí de lo que realmente es, y no para de hablar de todo lo que ha hecho.

¿Cuantas veces se nos presentan hoy en día posibilidades de presentarnos de una forma diferente a la que realmente somos? Muchas de las redes sociales han traído amargura y tristeza a la vida de muchos, porque ven la “vida” de sus amigos, y se suicidan o llegan a depresiones fuertes porque su vida no es nada en comparación.

Se podría profundizar mucho más en esto, pero lo que sí que es cierto es que vemos que la voluntad de Dios para nosotros es “que con sencillez y sinceridad de Dios, no con sabiduría humana, sino con la gracia de Dios, nos hemos conducido en el mundo, y mucho más con vosotros.” (‭2 Corintios‬ ‭1‬:‭12‬ RVR1960)

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El deseo de la carne, el deseo de los ojos, la vanagloria de la vida. Todo esto proviene del mundo, no de Dios. Dios trae humildad al corazón del cristiano.

Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo; (‭Filipenses‬ ‭2‬:‭3‬ RVR1960)

¡Que Cristo sea glorificado!

1 Juan, Conociendo a Cristo

Amando con la cabeza

No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. (‭1 Juan‬ ‭2‬:‭15‬ RVR1960)

No es muy lógico que Juan, después de todo lo que nos ha estado explicando de luz, tinieblas, verdad y lo que el creyente verdadero está buscando, de repente y casi sin aviso, nos salta con: “No améis al mundo.”

Nuestra primera reacción podría ser casi de indignación. ¿Nosotros? ¿Con lo buen cristianos que somos? ¿Cómo vamos a hacer algo de esta clase, amar al mundo?

Pero si Juan lo escribe, es porque tiene pesó. Y una vez que nos bajamos del burro, nos damos cuenta de la debilidad que hay en nuestros cuerpos y mente para esta consumidos, centrados y activos en las cosas de este mundo.

Para aclarar, tenemos que volvernos al Griego para suplir algunas deficiencias de traducción, y ampliar un poco más el sentido.

Las dos primeras palabras traducidas como “améis, y ama” son exactamente la misma palabra, n25 de Strong’s: agapao.

Agapao es “un afecto discriminatorio que involucra selección y elección”.

Juan no habla tanto aquí de estar enamorado, de estar sumergido en el mundo, sino simplemente que sea lo que prefieras. Lo que, si dado a escoger sin consecuencia, te decantarías por ello.

Porque, a contrario de lo que se cree popularmente, el amor es una elección. Tu decides seguir tu corazón o tu decides guiar tu corazón.

Juan nos dice que no debemos decantarnos por el mundo, que nuestros deseos y pensamientos no se deben centrar en el. Debemos, voluntariamente, seguir la perfecta voluntad de Dios, reflejada en Su Palabra, porque entonces, podremos decir que el “ágape“, un amor sin expectativas ni interés propio, del Padre está en nosotros.

1 Juan, Conociendo a Cristo, Vida Cristiana

¿Nuevo nuevo?

Hermanos, no os escribo mandamiento nuevo, sino el mandamiento antiguo que habéis tenido desde el principio; este mandamiento antiguo es la palabra que habéis oído desde el principio. Sin embargo, os escribo un mandamiento nuevo, que es verdadero en él y en vosotros, porque las tinieblas van pasando, y la luz verdadera ya alumbra. El que dice que está en la luz, y aborrece a su hermano, está todavía en tinieblas. El que ama a su hermano, permanece en la luz, y en él no hay tropiezo. (‭1 Juan‬ ‭2‬:‭7-10‬ RVR1960)

Cuando alguien te dice que tiene algo nuevo, ¿qué significa? Podría tener varios significados, y pueden hacer que tengas una forma de pensar u otra. Por ejemplo, yo puedo decir que tengo coche nuevo, y cuando lo ves, te das cuenta de que no es “nuevo, nuevo” sino que es nuevo para mi.

De la misma forma, Juan en estos versículos comienza a hablar de un mandamiento, y es importante que entendamos que Juan no esta diciendo que el esta trayendo a la mesa algo “nuevo, nuevo” sino algo que ya sabían, profundizado

Vines dice “kainos (2537) denota ‘nuevo’ de lo que uno no está acostumbrado o usa, pero no nuevo en tiempo, reciente, sino de una naturaleza contrastada con lo viejo”.

Continua diciendo que está palabra también se refiere a “fresco” – con lo cual nos ayuda a entender mucho mejor el contexto de estos versículos.

Podemos mirar los versículos en los que Jesus “refresca” unos mandamientos:

Oísteis que fue dicho a los antiguos: No matarás; y cualquiera que matare será culpable de juicio. Pero yo os digo que cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable de juicio; y cualquiera que diga: Necio, a su hermano, será culpable ante el concilio; y cualquiera que le diga: Fatuo, quedará expuesto al infierno de fuego. (‭S. Mateo‬ ‭5‬:‭21-22‬ RVR1960)

Oísteis que fue dicho: No cometerás adulterio. Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón. (‭S. Mateo‬ ‭5‬:‭27-28‬ RVR1960)

Oísteis que fue dicho a los antiguos: No matarás; y cualquiera que matare será culpable de juicio. Pero yo os digo que cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable de juicio; y cualquiera que diga: Necio, a su hermano, será culpable ante el concilio; y cualquiera que le diga: Fatuo, quedará expuesto al infierno de fuego.

También fue dicho: Cualquiera que repudie a su mujer, dele carta de divorcio. Pero yo os digo que el que repudia a su mujer, a no ser por causa de fornicación, hace que ella adultere; y el que se casa con la repudiada, comete adulterio. Además habéis oído que fue dicho a los antiguos: No perjurarás, sino cumplirás al Señor tus juramentos. Pero yo os digo: No juréis en ninguna manera; ni por el cielo, porque es el trono de Dios;

Oísteis que fue dicho: Ojo por ojo, y diente por diente. Pero yo os digo: No resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra;

Oísteis que fue dicho: Amarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu enemigo. Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen; para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos. (‭S. Mateo‬ ‭5‬:‭21-22, 31-34, 38-39, 43-45‬ RVR1960)

Juan les está diciendo aquí “no es que no sea verdadero lo que sabéis ya, sino que os lo voy a decir de otra forma”.

¿Y qué es esto que Juan quiere comunicar?

Que no vale simplemente decir con tus labios que amas a Dios, sino que tienes que, repito, ESTAS OBLIGADO A, amar a tu hermano,

Quizás piensas que tu no aborreces a tu hermano, porque al fin y al cabo, ¿quien afirma aborrecer a alguien?

Son palabras fuertes. Pero podemos mirar el griego y nos ayudara a poder entender el porque es un mandamiento fresco: es un comparativo.

No es que lo odies a muerte, sino que lo amas menos, le tienes menos estima, no le miras con tanto aprecio.

Esto si que nos pasa a todos. Nos cae mejor uno que otro, menospreciamos la obra de uno porque no está al ‘nivel’ que nosotros, pero creo que va incluso más allá.

Si este ‘aborrecer‘ es un comparativo, te hace falta algo para compararlo, ¿verdad? El versículo mismo nos da a que lo estamos comparando: estar en la luz, o sea, nuestra relación con Dios.

Sí dices que amas a Dios y amas menos o menosprecias a tu hermano, estás en tinieblas.

Tantas veces, una y otra vez la Biblia nos habla de este amor entre los hermanos. Que Dios nos ayude a orar unos por otros, y a hablar bien los unos de los otros.

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¿Cómo andas?

El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo. (‭1 Juan‬ ‭2‬:‭6‬ RVR1960)

Justo el domingo unos amigos bromeaban que en Uruguay se pregunta “¿cómo andas?” para preguntar como estas.

En este versículo se nos da una palabra para andar, que es la más típica en el NT, saliendo 96 veces en distintas formas: peripateo.

Peri quiere decir ‘alrededor o circunvalando’ y pateo es simplemente andar. La palabra es una figura de andar completamente, andar en un círculo cerrado (no de monotonía, sino de continuidad).

Vine’s da una muy buena explicación, y lo anotaré debajo. La palabra andar es figurativa, no es una palabra que signifiqué literalmente andar, sino una forma de comportarse, un regir moral, un porte.

Vines dice que esta palabra se usa figurativamente, significando todo el círculo de actividades de la vida individual, tanto la no regenerada (EF 4.17) o el creyente 1Cor 7.17; Col 4.7

El cristiano debe andar en vida nueva, Rom 6.4, en el Espíritu 8.4, en honestidad, 13.13, por fe, 2Cor 5.7, en buenas obras, Ef 2.10, en amor, 5.2, en sabiduría, Col 4.5, en verdad, 2Jn 4, tras los mandamientos de Dios, v6.

Esto nos da un buen pensamiento de inicio para ver: “¿Estoy andando como Jesus anduvo?” Realmente son un buen número de cosas que debemos estar buscando en nuestras vidas para poder seguirle de cerca y permanecer, mantener comunión sin cortes, seguir en El.

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Entolas, entolas, logon

pero el que guarda su palabra, en éste verdaderamente el amor de Dios se ha perfeccionado; por esto sabemos que estamos en él. (‭1 Juan‬ ‭2‬:‭5‬ RVR1960)

Si has estado siguiendo el estudio de este capítulo, verás que dos veces Juan nos ha presentado con la palabra “entolas” que se traduce como mandamiento en los versículos 3 y 4.

Ahora, por eso, en el versículo 5, en vez de utilizar la misma palabra para indicar el creyente verdadero, o en quién se ha perfeccionando el amor de Dios, utiliza otra palabra, literalmente, palabra: logon.

Logon viene directamente de la palabra logos, que en Juan 1.1-18 utiliza esta palabra para denotar al mismo Cristo.

La palabra en sí quiere decir ‘palabras que provienen de pensamiento’ o palabras lógicas. Esta es una deficinicion.

Otra definición es la que da Juan en su primer capítulo, llamando a Cristo esa palabra hecha carne.

Pero aquí esta hablando de lo que Dios dice, para nosotros, su Palabra revelada. Es interesante notar por eso, el paralelo que tiene este pasaje con otro en Juan 8, que Jesus esta hablando con unos judíos que habían creído en el.

Todo el capítulo es un paralelo interesante con 1Jn 1 y 2, pero nos centraremos en los versículos 54 y 55 del capítulo 8:

Respondió Jesús: Si yo me glorifico a mí mismo, mi gloria nada es; mi Padre es el que me glorifica, el que vosotros decís que es vuestro Dios. Pero vosotros no le conocéis; mas yo le conozco, y si dijere que no le conozco, sería mentiroso como vosotros; pero le conozco, y guardo su palabra.” (‭S.Juan‬ ‭8‬:‭54-55‬ RVR1960)

Jesús mismo utiliza las mismas palabras que Juan esta utilizando luego en 1a de Juan. Para poder tener el amor perfeccionado de Dios en nuestras vidas, tenemos que buscar guardar, conservar, con temor vigilando por encima: su palabra.

Jesús decía que El le conocía al Padre, y guardaba su Palabra. El guardar la palabra podemos entender, y como Jesus mismo habla en otras ocasiones, de guardar y mantener la voluntad del Padre.

El objetivo del creyente es que Dios sea reflejado en su vida y que ese amor de Cristo este siendo perfeccionado en su vida.

Como conclusión, una nota sobre la palabra “perfeccionado” – teteliotai. Una perfección completa, recordándonos una vez más a las palabras de Cristo en la cruz, “consumado es” (Jn 19.30) TETELESTAI!

1 Juan, Conociendo a Cristo, Vida Cristiana

Conociendo si conocemos

Y en esto sabemos que nosotros le conocemos, si guardamos sus mandamientos. (‭1 Juan‬ ‭2‬:‭3‬ RVR1960)

¿Cómo sabes que realmente conoces a alguien? ¿Qué indicación tienes de que realmente sabes de esa persona?

Este versículo nos indica la respuesta a esta pregunta no para individuos humanos, nuestras relaciones terrenales, sino la más importante, la relación que tenemos con Dios.

Dice que nosotros le conocemos si guardamos sus mandamientos. Parecería algo un tanto dictariorial, puesto en un plano humano: “se que me quieres sí haces lo que te digo.”

Pero es que no habla de amor. Habla de conocer.

Este verbo, ‘conocemos’, está en el tiempo perfecto. Una forma que nos ayudaría a entenderlo mejor sería, ‘Y en esto sabemos que nosotros le hemos conocido’.

Cuando realmente hemos conocido a Dios, ¡no tenemos ningún problema en guardar sus mandamientos!

Hay muchas referencias que se pueden mirar en las que se nos dice que una vez hemos realmente aprendido de Dios, y vemos como el es, su ley no es gravosa; o sea no se nos hace pesada.

Aquí podemos notar otra cosa del griego. La palabra traducida como ‘mandamiento’ es la palabra ‘enteleo‘. En significa simplemente una amplificación o especificación de ‘en’ como punto.

‘Teleo’ por eso, quiere decir al final o en su conclusión. ¿Te acuerdas de las palabras de Jesus en la cruz, cuando dijo que todo se había acabado? En Juan 19.30 nos dice “consumado es”. Este consumado es la misma raíz que esta palabra.

La idea detrás de todo esto es que es una regla o un mandamiento con vistas al fin. Es algo que se pone en un lugar para mejorar el resultado final.

Por lo tanto, este versículo nos indica que hemos conocido a Dios cuando reconocemos, guardamos y observamos aquellas cosas que El ha puesto en nuestro camino para que nuestro final sea mejor. No es que sea dictatorial, ¡esta siendo un padre amante!

1 Juan, Conociendo a Cristo, Vida Cristiana

Aplacador

Y él es la propiciación por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo. (‭1 Juan‬ ‭2‬:‭2‬ RVR1960)

Cuando algo es aplacado, quiere decir que algo es movido de un lado a otro, desplazado, cambiado de ubicación.

En este versículo, en el 2.2, que vemos que Jesucristo nuestro abogado justo que esta delante de el Padre intercediendo por nosotros, lo hace no sólo en capacidad u oficio de abogado (1.1) sino también de Propiciador.

La palabra que se usa es hilasmos, que viene de hilaskomai, y se usa solamente en 1a de Juan para hablar de esta obra.

El concepto es de aplacar. Se usa en el Griego clásico (no en la Biblia) para referirse a los sacrificios que debían hacer individuos para que su dios no hiciera algo.

Eran los sacrificios cruentos (con muerte) que requerían los dioses a cambio de su favor.

Con Dios, sin embargo, no es que nosotros tengamos que aplacar, calmar o de alguna forma agradar a Dios, sino que El mismo ofrece el Propiciador.

Yo siembre había pensado que esta palabra era un verbo, pero es un nobre.

Las dos veces que se usa esta palabra (aquí en 2.2 y después en 4.10 “En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados. (‭1 Juan‬ ‭4‬:‭10‬ RVR1960)”) esta hablando de el sacrificio que hizo Cristo de sí mismo, para apaciguar la ira de Dios sobre nosotros.

Pero se utiliza en los dos contextos relacionado hacia los pecados de las personas que creen en El como su substituto, aunque sí que miráremos la siguiente frase.

Cristo no sólo abroga, hace de abogado, sino también, o más importantemente, es la evidencia que presenta a Dios Padre como justificación o aplacacion, o propiciacion por nuestros pecados. El mismo es la evidencia de justicia.

1 Juan, Conociendo a Cristo, Vida Cristiana

Romper en caso de emergencia

Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo. (‭1 Juan‬ ‭2‬:‭1‬ RVR1960)

Todos hemos visto objetos que se deben usar en casos emergencia, tanto desfibriladores, martillos rompe cristales o mangueras de agua para apagar fuegos.

Están ahí, pero no tienen un uso común, no es algo que se use habitualmente. Sólo se usa en caso extremó de emergencia.

Pero como cristianos, nos inclinamos a pensar que ya que Dios nos perdona, podemos utilizarlo de forma cómoda y habitual.

Queremos pensar en el perdón de Dios como un as eterno del que nos podemos sacar de la manga cuando nos convenga.

Pero este versículo deja claro que el cristiano, la persona que ha sometido a Cristo su vida, y desea vivir una vida de comunión, identificación y de disfrute con Cristo, no querrá tener que echar mano del martillo rompe cristales.

Entonces, ¿cuál es el problema de el que continuamente, o de forma habitual cae en el pecado y aunque le molesta, y quiere vivir para Dios, no encuentra la libertad y la victoria de forma contínua?

Creo que la palabra que lo resume es: comunión.

Cuando existe la comunión entre el cristiano y su Dios, sus ganas de pecar, su deseo de hacer mal, sus intenciones de violar la ley de Dios, se ven reemplazadas con deseo de leer su Palabra, orar, incorporara a Dios en su vida diaria, su rutina, y comer, realmente encontrar deleite en el manjar que está a nuestra disposición en las Escrituras.

No se sí te has planteado esto alguna vez, pero ¿para qué sirve un abogado?

La palabra en el griego es 3875. paraklétos, que quiere decir “ayudador, confortador, abogado.”

Viene de “para” que es cerca de, o cercano, y “kletos” que es hacer un juicio o decidir sobre algo.

Tenemos a Jesucristo el justo, que está cerca nuestro y es nuestro para lento, nuestro ayudador.

Pero ya que es la única vez de 5 referencias en el Nuevo Testamento que sale de esta forma traducida, me sigo preguntando, ¿y para qué sirve un abogado?

Un abogado es quien, con toda la información y evidencia, se presenta delante del juez, para abrogar, o lidiar por el acusado.

Esto nos hace pensar que para que Cristo tenga buena evidencia, tenemos que vivir nuestra vida de una forma que le agrade completamente al Padre, y así en el caso de pecar, tendrá más que suficiente evidencia que realmente somos cristianos y nos perdoné ese pecado singular.

Pero no es así, ya que nuestra vida nunca puede llegar a alcanzar la base de requerimiento que Dios busca.

No podemos complacer a Dios en base a nuestras propias fuerzas, y ahí es donde accede nuestro intercesor, nuestro abogado.

Jesús es nuestro abogado justo. Es por SU justicia que puede abrogar. Cuando el se pone delante del juez, no pide mirar el resto de la vida del acusado, sino pide mirar el hecho de que el pago ya está hecho, ya ha sido pagado el precio requerido y necesario para el perdón de ese pecado.

Jesús es nuestro abogado porque fue nuestro intercesor, el que se puso en medio de la ira eterna y de la condenación de Dios, y se dio para cumplir los requisitos.

Y es en base a Su muerte que podemos ahora saber que tenemos perdón de nuestros pecados pasados, presentes y futuros.

Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional. No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.” (‭Romanos‬ ‭12‬:‭1-2‬ RVR1960)

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¿Quién es el mentiroso?

Si decimos que no hemos pecado, le hacemos a él mentiroso, y su palabra no está en nosotros. (‭1 Juan‬ ‭1‬:‭10‬ RVR1960)

Cualquier acción, o decisión, hecha sin fe, es pecado (Rom. 14.6). Jesús, cuando estaba aquí en la tierra, dejo bien claro que pecado era no solamente lo que puedes ver físicamente, sino que podías errar pecando en tu corazón y contaba igual.

Tantas veces la auto justicia y el auto engaño nos ciegan a ver realmente lo pecadores que somos. No es algo bonito, y no es algo que nos guste, así que lo más fácil es intentar suavizarlo un poco.

Pero a nadie le gusta que le llamen mentiroso.

Y eso es lo que decimos de Dios, si decimos que no hemos pecado. ¿Qué es “decir que hemos pecado?”

Es simplemente reconocer, con humildad que no puedes salvarte por tus propias obras y que te hace falta un Redentor.

A todos nos ha pasado. De forma orgullosa dices que sabes hacer algo, pero cuando lo intentas, no puedes y tienes que pedir ayuda en humildad.

Este versículo lo único que pide que reconozcas es que has pecado. No quiere decir que estas pecando, ni que pecarás, sino en un tiempo verbal perfecto, algo que ha ocurrido en un tiempo en el pasado, con consequencias en el presente.

Sí dices que eso no ha ocurrido en tu vida, cometes el pecado de llamarle a Dios mentiroso, un falsificador, un engañador.

Esto es porque la historia de la redención del hombre está integrado y desarrollado desde antes de la fundación del mundo. Tenemos qué reconocer nuestro pecado, confesarlo y darnos cuenta de nuestra necesidad delante de Él.