Ni evasivos ni integradores, sino Cristianos

Se nos dice que hay dos maneras de enfrentarnos a los tiempos actuales. Una de manera evasiva y la otra de manera integradora. La primera puede llevarnos al aislamiento. De este pensamiento surgieron los monásticos. Estos creían que el cristianismo no debía formar parte del mundo y sus sistemas, y practicaban “no sois del mundo”.

Este pensamiento suele mirar al mundo con cierto desdén. Suele decirse que cualquier cosa que crea Egipto es errónea, anti-dios y malsana para el cristiano. Por lo tanto debemos repudiar todo lo que venga de la escuela de Babilonia.   La segunda manera de enfrentarse al mundo es de manera integral,  una palabra muy usada en todos los círculos. Integral significa que contiene todas sus partes. Estos sostienen el “estamos en el mundo” y por lo tanto debemos integrarnos y participar  de él, incluso corriendo el riesgo de juntar lo secular al pensamiento cristiano. El primero se aparta para no contaminarse y el segundo se puede contaminar por acercarse. Cristo dijo que somos la luz y la sal de la tierra y que nunca debemos perder la visión de nuestra posición como creyentes. Debemos vernos como extranjeros y peregrinos, sin morada permanente, pero por un tiempo debemos transitar por este mundo sin ser afectado por él, pero afectando a muchos por los que somos en Cristo. Tertuliano dijo ¿Qué tiene que ver Atenas con Jerusalén? Nada, pero mucho. Nada por cuanto en cada una de ellas existe una filosofía de vida y pensamiento diferente, pero mucho por cuanto cada una de ellas se rige por los mismos principios naturales.

Durante mucho tiempo el creyente debe de hacer un sobreesfuerzo en conocer el lugar que ocupa en esta sociedad. No podemos negar que el mundo es antagonista al cristianismo. El apóstol Juan dice, “ellos son del mundo; por eso hablan del mundo, y el mundo los oye, nosotros somos de Dios; el que conoce a Dios nos oye; el que no es de Dios, no nos oye”. (1 Juan 4:5,6). Clara definición de dónde está cada uno. Hoy en día corremos el riesgo de perdernos en la cultura de este mundo. Al paso que va todo, creo que no será muy difícil de seguir las tendencias de la generación presente. El cristianismo siempre ha tenido un claro diferencial con la cultura presente, y cuando hablamos de cultura nos referimos al pensamiento presente como principio unificador,  y hoy en día es el humanismo. El diferencial del cristianismo es Cristo y su palabra  y cuando queremos rebajar las demandas de Dios a lo que la sociedad nos ofrece estamos hipotecando nuestro buen futuro. Acertadamente esta W.R. Ingre cuando dijo, “la iglesia que se casa con el espíritu de su época corre el peligro de encontrarse  viuda en la siguiente generación”.  Creo que la filosofía del activismo sociocultural que impregna la iglesia actual ha matado el espíritu  evangelizador. Solemos tener todo tipos de reuniones, pero en muy pocas de ellas hay lugar para la Palabra expuesta y si se expone debe limitarse a un tiempo muy breve, para no ofender, claro. Sé que es fácil generalizar, pero sólo hay que ver la diferencia de una iglesia neotestamentaria a la iglesia actual, la cual abunda de gran actividad socio cultural y poca de espiritual.

La iglesia actual esta perdiendo el norte en cuanto a su liturgia. El mundo ha entrado en la iglesia y quiere destrozar “el tradicionalismo”, del cual nos hemos beneficiado durante muchos años. Estamos cambiando lo trivial, por lo sagrado, la Palabra por comentarios, la adoración por diversión, la separación bíblica por integración y si continuamos así, la palabra liturgia será un sacrilegio mencionarla. Existe un miedo a lo formal, al orden, a la decencia. Miedo de ser tachado de antiguo y conservador, fundamental y radical. La presión del pensamiento humanista esta haciendo sus mejores esfuerzos para cambiar todas las cosas y adaptarlas a la corriente actual. La iglesia del Señor no puede permitir que el mundo nos enseñe a adorar a Dios. Mantenemos la tradición porque esta es buena, porque el bien hacer y el hacerlo bien debe formar parte de una iglesia que esta en el mundo, pero no es del mundo. Nos hacen escoger  entre “evasivos o integradores”, nosotros escogemos lo bueno y desechamos lo malo.

Tomado de www.esglesiabiblica.com

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s